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AUTOMOCIÓN

Peugeot Citroën tranquiliza a los trabajadores de España tras la compra de Opel

El presidente de PSA, Carlos Tavares, asegura que todas las fábricas del grupo tendrán que mejorar su eficiencia

Antoni Fuentes

Los presidentes de PSA, Carlos Tavares, y de General Motors, Mary Barra, tras anunciar el acuerdo sobre Opel.

Los presidentes de PSA, Carlos Tavares, y de General Motors, Mary Barra, tras anunciar el acuerdo sobre Opel. / GETTY IMAGES / CHESNOT

El grupo francés Peugeot Citroën (PSA) ha confirmado la compra a General Motors (GM) de su marca Opel con la vocación de crear "un campeón europeo". La operación, cuantificada en 2.200 millones de euros, supone la salida de la norteamericana GM después de 77 años como principal accionista de Opel tras haber agotado su paciencia con las pérdidas de su filial europea. A pesar de que el objetivo prioritario de PSA es que Opel dé beneficio a partir del año 2020, los 13.000 trabajadores que tiene en España el nuevo grupo respiran algo más aliviados. El presidente de PSA, Carlos Tavares, ha indicado que pueden estar "tranquilos" por ahora. 

"Los trabajadores de PSA y Opel en España pueden estar tranquilos", ha asegurado Tavares durante la rueda de prensa que ha tenido lugar hoy lunes en París para presentar el acuerdo de comprar de la filial europea de General Motors. Tavares ha elogiado los niveles de productividad y de costes de las fábricas de PSA en Vigo y Madrid así como la de Opel en Figueruelas (Zaragoza). 

AUMENTO DE PRODUCCIÓN

"Tenemos una fuerte implantación industrial en España", ha indicado el máximo directivo de PSA, que ha destacado el fuerte incremento de la producción registrado por esas factorías en el 2016, cuando superaron los 860.000 vehículos ensamblados de forma conjunta en los tres centros del grupo. 

Tavares ha indicado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, estaba informado de la operación de compra de Opel. Rajoy ha subrayado, poco después del anuncio oficial de la operación, que Tavares le ha garantizado que "no se va a producir ninguna desinversión ni se va a producir ningún tipo de perdida de empleo, sino lo contrario".

A pesar del mensaje tranquilizador lanzado por Tavares, el directivo ha destacado que "todas las fábricas del grupo tienen la oportunidad de demostrar sus niveles de eficiencia y mejora" para evitar cierres, una opción que el grupo francés descarta de entrada. 

"El cierre de una planta es una solución simplista porque se pueden reducir costes en muchas áreas. Tenemos una oportunidad para conseguir la eficiencia. Si es así, no habrá cierres", ha dicho el ejecutivo durante la rueda de prensa en la que estaba acompañado por su homóloga de General Motors, Mary Barra.

PRIMER FABRICANTE EN ESPAÑA

Aunque los sindicatos descartan también efectos negativos a corto plazo, tienen más dudas a medio y largo plazo por las duplicidades que habrá entre las estructuras de PSA y de Opel. De las tres fábricas del nuevo grupo en España, la de Villaverde (Madrid) es la que tiene menos producción y plantilla, que está afectada por un ERE temporal para reducir los días de actividad. La planta de PSA en Vigo acaba de ganar la asignación de nuevos modelos, al igual que la de GM en Figueruelas, que producirá un modelo para PSA fruto de la alianza que mantenían hasta ahora para desarrollar algunos vehículos conjuntamente. 

La nueva PSA-Opel será el segundo fabricante automovilístico europeo con más de cinco millones de coches anuales, solo por detrás de Volkswagen, que es el líder mundial con más de 10 millones. En España, la suma de PSA y Opel supera al grupo Volkswagen en vehículos producidos, aunque no en número de trabajadores. La compra se desglosa en la adquisición, por una parte, de Opel y la filial británica Vauxhall por 1.300 millones de euros, y por otra la de la filial financiera de GM en Europa por 900 millones. 

La gota que ha colmado el vaso de la paciencia de GM con Opel ha sido el efecto del Brexit, que ha impedido que la filial europea deje atrás sus pérdidas, que el año pasado fueron de 243 millones de euros. La presidenta de GM, Mary Barra, ha destacado las ventajas de la venta para los accionistas al considerar que Europa ha perdido atractivo para el grupo norteamericano. 

Una vez confirmada la venta de Opel, los gobiernos de Alemania y del Reino Unido manifestaron su deseo de que PSA dé garantías para la plantilla en sus respectivos países. Los sindicatos de Alemania, donde nació Opel en 1862 de la mano del ingeniero Adam Opel y donde la marca mantiene su cuartel general, han pedido que se tenga en cuenta a los representantes de los trabajadores en el traspaso de poderes a PSA.

El presidente francés, François Hollande, considera que la operación beneficiará tanto a PSA como a Opel y ha aprovechado la ocasión para defender la entrada del Estado francés en el capital de PSA en el 2014 para impulsar su reflotación. 

Dos directivos de peso para una operación en tres fases

El acuerdo entre General Motors y PSA en relación con Opel es la tercera fase de la relación entre la multinacional norteamericana y el grupo francés. El éxito de este tercer intento ha tenido como protagonistas dos directivos de peso que cogieron las riendas de ambas compañías recientemente. El portugués Carlos Tavares, que dejó Renault para dar el salto a PSA, y Mary Barra, una antigua becaria de GM que fue ascendiendo en Detroit, han sido una pieza clave de la compra de Opel.

"Mi 'portuñol' no es muy correcto, por lo que me permitirán que responda en francés", ha indicado Tavares, haciendo gala de su origen portugués, cuando ha sido preguntado en París por el futuro de los trabajadores de España. El presidente de PSA asumió el complicado reto de reflotar Peugeot Citroën en un momento muy difícil, justo después de que GM decidiera vender su participación del 7% en la compañía en la que la familia Peugeot mantenía la mayoría del capital. Tavares acababa de salir dando un portazo de Renault, un grupo en el que trabajó durante 32 años y del que fue defenestrado como vicepresidente cuando dijo que quería ser el sucesor de Carlos Ghosn al frente de la compañía. Tavares tiene fama de ser un directivo muy exigente y directo, según algunas fuentes que han tratado con él en los últimos años. 

Una de las primeras acciones de Tavares al llegar a PSA fue sentar las bases de un acuerdo con GM para desarrollar varios modelos conjuntamente que todavía se está implementando. Esa buena relación junto con la decisión expeditiva de Mary Barra de desprenderse de Opel ante la persistencia de sus pérdidas han actuado como desencadenantes del acuerdo de venta. 

  

  

Temas: Opel Coches

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