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DESPILFARRO EN ANTIGUAS CAJAS

Más de 12 millones en compras de lujo y gastos menudos

El caso de las tarjetas opacas se ha convertido en la metáfora del saqueo en cajas de ahorros

Los 5.000 movimientos bancarios aportados como prueba reflejan la creencia de impunidad de los gestores

Rosa Maria Sánchez

El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, durante una cacería en Namibia en el 2007. 

El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, durante una cacería en Namibia en el 2007. 

De las casi 50 causas judiciales que sientan en el banquillo a los responsables de la mala gestión y el despilfarro bancario, puede que la de las 'tarjetas black' (negras) de Caja Madrid y Bankia sea la de menor cuantía (se juzga la apropiación indebida de 12,5 millones de euros), pero sin duda es la que más rechazo social ha provocado. La imagen de todo un exvicepresidente del Gobierno (Rodrigo Rato), de un expresidente de Caja Madrid (Miguel Blesa) y de hasta un total de 65 representates de partidos políticos, sindicalistas, líderes de patronales y economistas pasando por el banquillo para dar cuenta del uso que hicieron de sus 'tarjetas black' para viajes de esquí o cacerías, para pagar discotecas y hoteles de cinco estrellas o para la compra de joyas, viajes, puros, vinos o ropa interior dibujan un puzzle obsceno cuyos detalles más escabrosos fueron conocidos en octubre del 2014, cuando la sociedad española aún no había empezado a salir de la mayor crisis económica de su historia. 

Los alrededor de 5.000 movimientos bancarios descritos en las hojas excel que la actual dirección de Bankia aportó como prueba demoledora en la causa judicial instruida por la Audiencia Nacional describen la metáfora perfecta de la impunidad con la que exdirectivos y exadministradores deantiguas cajas de ahorros (no todas) llegaron a disponer del patrimonio de estas fundaciones en su propio beneficio. Las tarjetas opacas se utilizaron para comprar trajes de lujo, para pagar el club de golf y balnearios, para adquirir accesorios de equitación y para entradas a espectáculos pero también en la gasolinera, en el supermercado, en el casino e incluso para hacer aportaciones a instituciones de caridad. Todo ello entre el 2003 y el 2012. 

ESCAPARATE VERGONZANTE

Conscientes del escaparate de obscenidad en que se habían convertido las famosas hojas excel, la mayor parte de los 65 acusados en el caso de las 'tarjetas black' que han ido pasando por el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional desde el 26 de septiembre pasado, a lo largo de 26 sesiones, se esforzaron en tratar de invalidarlas como prueba apelando a errores detectados en ellas. "No he estado nunca en una joyería, no he comprado nunca en un supermercado y no he pernoctado en hoteles de Madrid porque resido en Madrid", se defendió el exconsejero de CCOO Rodolfo Benito, que dijo que entre los gastos a él atribuidos un viaje a Bolivia, un país que asegura no haber visitado jamás.

Pero más allá del mayor o menor valor probatorio de este documento, la sentencia de la Audiencia Nacional se apoya en valiosos testimonios que han llevado al tribunal a dictar las mismas penas que había solicitado el Ministerio Fiscal. El testimonio del antecesor de Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid, Jaime Terceiro, resultó determinante: "Las tarjetas eran absolutamente blancas, 'white', porque estaban legalizadas, fiscalizadas, y autorizadas por los canales adecuados. Se empezaron a oscurecer en fecha posterior a mi presidencia". 

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