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cambios en telecomunicaciones

La UE supera el último obstáculo para terminar con el 'roaming'

Representantes de Consejo y Eurocámara pactan los precios máximos que las operadoras podrán cobrarse entre sí cuando sus clientes utilicen otras redes

El próximo trámite es que el marco legal sea aprobado por los ministros en el Consejo y el pleno del Parlamento Europeo

SILVIA MARTINEZ / BRUSELAS

Foto de archivo de unos usuarios utilizando los teléfonos móviles.

Foto de archivo de unos usuarios utilizando los teléfonos móviles.

La última pieza que faltaba de aprobar para construir un espacio libre de roaming en la Unión Europea ya tiene vía libre. Representantes de la presidencia de turno de la UE y de la Eurocámara lograron en la madrugada del martes un acuerdo político sobre las tarifas máximas que las operadores de telecomunicaciones podrán cobrarse entre sí cuando sus respectivos clientes viajen a otro Estado miembro. Se trata del último obstáculo para garantizar legislativamente que desde el 15 de junio las comunicaciones en itinerancia son gratuitas. El próximo paso será la aprobación formal en el Consejo de ministros y en el pleno del Parlamento Europeo.

"Era la última pieza del puzle", ha celebrado el vicepresidente de la Comisión Europea responsable del Mercado Único Digital, Andrus Ansip, quien ha destacado que las nuevas normas aseguran a los europeos que podrían viajar dentro de la UE "sin cargos de 'roaming' añadidos"; al tiempo que se garantiza a las compañías que podrán seguir ofreciendo servicios competitivos. Con el fin de las tarifas de itinerancia, se espera que el uso de datos en el extranjero se dispare, dado que los consumidores no tendrán que recurrir a las conexiones wifi para navegar de manera asequible.

Las condiciones las han pactado los negociadores del Parlamento Europeo, los Veintisiete y el Ejecutivo comunitario en las últimas horas, por lo que necesitan aún el visto bueno formal de cada institución en las próximas semanas. Además de los límites a las tarifas mayoristas, la Unión Europea impondrá también salvaguardas a los usuarios, con el objetivo de asegurar el "uso justo" del servicio y evitar "abusos".

Como garantía, la Comisión Europea deberá también reevaluar e informar cada dos años sobre el impacto de las nuevas reglas de 'roaming', para vigilar que están funcionando o proponer "nuevos techos" tarifarios si fuera necesario. El primero de estos informes deberá estar listo para el 15 de diciembre del 2019.

LOS TOPES ESTABLECIDOS

El tope mayorista para datos se rebajará de los 50 euros por GB a 7,7 euros por GB con la entrada en vigor del "roaming como en casa" este mes de junio, y continuará bajando de forma progresiva: 6 euros/GB en enero de 2018; 4,5 euros/GB el 1 de enero de 2019; 3,5 euros/GB en la misma fecha de 2020; 3 euros en 2021; hasta fijarse en 2,5 euros/GB en el 2022.

La UE ha calculado este recorte progresivo en base a la previsión de que el el mayor uso de servicios móviles de datos y el desarrollo de nuevas tecnologías y una competencia efectiva contribuyan a reducir el coste de los servicios en itinerancia que ofrecen los operadores. Para las llamadas de voz, el bloque comunitario se reducirá de 0,05 euros/minuto a 0,032 euros/minuto; mientras que el tope para los mensajes de texto será de 0,01 euros por mensaje. 

USO LEAL DE LOS SERVICIOS

Tras un proceso que ha durado casi 10 años y que ha llevado a rebajar en casi un 90% desde el 2007 el coste de las llamadas u otras comunicaciones móviles cuando se está en otro Estado miembro, la Unión Europea aplicará a partir del 15 de junio de este año el fin del 'roaming'. Sin embargo, las instituciones europeas han previsto un marco que delimita el "uso leal" del servicio en itinerancia sin sobrecostes, para permitir a las operadoras reintroducir una tarifa adicional de manera temporal y sujeta a condiciones si detecta irregularidades.

Las compañías tendrán que ofrecer un servicio de 'roaming' al mismo precio que las comunicaciones nacionales a todo cliente que resida regularmente o demuestre un vínculo con el lugar en donde contrate la línea, aunque viajen periódicamente a otro Estado miembro. Los proveedores, por su parte, podrían aplicar un mecanismo de control "justo, razonable y proporcionado" para detectar posibles abusos o un uso anómalo del servicio contratado. Es decir, las operadoras ya no podrán cobrar al cliente por el roaming pero sí deberán pagar a otras empresas rivales por el uso de su red en el extranjero de ahí el escollo que han supuesto en las negociaciones los precios mayoristas    

CONSUMIDORES

La Organización Europea de Consumidores (BEUC) ha celebrado el acuerdo que permitirá acabar con los costes adicionales del 'roaming' en el calendario previsto. "Los topes fijados la pasada noche tendrán un impacto directo en el modo en el que los usuarios podrán usar sus datos móviles en el extranjero, porque cuando más bajo sea ese límite, mayor será la cantidad de datos", ha explicado la directora general de BEUC, Monique Goyens.

GSMA

El responsable de Marketing de GSMA, Michael O'Hara, ha explicado durante la presentación del MWC de Barcelona que en Europa existe "demasiada competencia, demasiados operadores y demasiada normativa centrada en el sector de la telefonía móvil" y que ello "afecta a las inversiones" en tecnología 4G y 5G. "Nuestra postura es que nos hace falta una normativa equilibrada para que el sector mime las inversiones", ha afirmado el directivo, que cree que Europa se situó al frente del despliegue de la red 4G y que "no querría que se quedara atrás en 5G". Acompañado del consejero delegado de GSMA, John Hoffman, O'Hara ha comentado que la normativa sobre itinerancia "puede afectar a algunos" en ingresos, pero que habrá que garantizar que, ante todo, "anime al crecimiento y a las inversiones" del sector de la tecnología móvil. GSMA es partidaria de una normativa "más simplificada" para los servicios digitales, que proteja además a las empresas y fomente la inversión.

España pide tiempo para hacer números

La negociación de los precios mayoristas ha sido uno de los elementos más complicados del pacto y es que no todos los Estados miembros parten de la misma situación. Por ejemplo, tener precios bajos favorece esencialmente a aquellos países que emiten turistas y que gracias al fin del roaming verán reducida su factura. Oero perjudica a las operadoras de los países receptores –como España- porque tendrán que dar el servicio y recibirán un pago que, según sostienen, no les permitirá hacer frente al sobrecoste que tendrán que asumir por la rebaja de las tarifas. De momento el gobierno español no ha hecho una valoración del acuerdo –que deberá votar en el Consejo- a la espera de recibir el texto definitivo. “Tienen que hacer números para poder valorar”, aseguran fuentes del Ejecutivo.

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