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Claves de la decisión del tribunal de la UE

La UE falla a favor de los afectados por las cláusulas suelo

Las entidades bancarias españolas tendrán que pagar entre 5.000 y 7.500 millones

OLGA GRAU / BARCELONA

Protesta contra las cláusulas suelo ante la delegación de la UE en Barcelona.

Protesta contra las cláusulas suelo ante la delegación de la UE en Barcelona. / REUTERS / ALBERT GEA

Estas son las claves principales de la decisión del tribunal de la UE

¿Por qué es tan trascendente este proceso judicial en la UE?

En el 2013, el Tribunal Supremo dictó una sentencia que consideró nulas por poco transparentes las cláusulas suelo del BBVANovagalicia (Abanca) y Cajamar. El fallo afectaba solo a estas tres entidades, que ya las eliminaron y han asumido el coste. Desde entonces, la mayor parte de los bancos las han eliminado. Paralelamente, el Supremo debía aclarar si las múltiples sentencias en contra que estaban sufriendo los bancos por este asunto debía obligarles a abonar a los demandantes todo lo cobrado de más desde la fecha de la sentencia (2013) o por todo el contrato, que en muchos casos datan del 2009. Sin embargo, el Tribunal Supremo decidió el 14 de abril suspender la tramitación de un recurso sobre cláusulas suelo a la espera de conocer el pronunciamiento de la Justicia europea. 

¿Qué es la retroactividad?

El alto tribunal, que ha estudiado el caso de dos personas que solicitaron la suspensión de la resolución de un recurso presentado por Unicaja en octubre del 2015, debía pronunciarse sobre la retroactividad. Es decir, si los bancos debían abonar a los demandantes todo lo cobrado de más desde la fecha de la sentencia o por todo el contrato, y no solo desde el 2013 que es cuando dictó sentencia el Tribunal Supremo. La decisión del tribunal corrobora que la banca deberá devolver a los clientes lo pagado de más desde la firma de los prestamos. 

¿Cuáles eran los argumentos de la banca y los clientes?

En sus alegatos, los abogados de los afectados y los de las entidades financieras implicadas en estos tres asuntos expusieron en sus argumentos para defender sus posiciones, que principalmente giraron en torno a las implicaciones económicas que tendría decretar la retroactividad sin límite para las devoluciones de las cantidades cobradas por los bancos a sus consumidores. En este sentido, la defensa de los afectados apuntó que la devolución de la totalidad de estos importes no supondría riesgos sistémicos para la economía española y que, además, podría facilitar el "cumplimiento correcto" de las obligaciones adquiridas por parte de los clientes con las propias entidades financieras. Por su parte, la Abogacía del Estado defendió que la sentencia del Tribunal Supremo que declaró nulas las cláusulas suelo en contratos hipotecarios pero que limitó la devolución de las cantidades en el tiempo, lo que considera que es "un importante hito en favor de la máxima protección del consumidor". La Comisión Europea, por su parte, alertó de que "si se eliminan solo los efectos hacia el futuro los profesionales tendrían un inventivo económico claro y evidente para seguir empleando cláusulas abusivas", puesto que "se beneficiarían de ellas mientras un tribunal nacional no declare su abusividad".

¿Qué efectos puede tener sobre la banca española?

Las entidades financieras españolas han percibido unos 4.474 millones de euros por la aplicación de cláusulas suelo en las hipotecas entre noviembre del 2009, cuando los bancos y cajas activaron su comercialización, y hasta el 9 de mayo del 2013, fecha sobre la que ha sentado doctrina el Tribunal Supremo a partir de la que devolver lo cobrado por este tipo mínimo por falta de transparencia. Con la resolución de Bruselas la devolución de todos los importes cobrados por las cláusulas suelo desde el origen del préstamo, la banca española tendría que devolver 4.500 millones, cifra que engrosaría la factura de 5.269 millones por los intereses cobrados desde el 9 de mayo del 2013 hasta finales del 2015, según cálculos de Analistas Financieros Internacionales (Afi). Así pues, las entidades financieras han ingresado casi 9.800 millones desde el 2009 gracias a limitar en las hipotecas la caída del euríbor.