Vuelve la construcción de lujo a la Costa del Sol

Un fondo inversor inglés destinará 250 millones a una promoción de alto estanding en un terreno de la Sareb en Marbella

Matias Villarroel (con corbata azul), el arquitecto y promotor de Round Hill Capital, y el alcalde de Ojen (con corbata rosa), Jose Antonio Gómez, muestran los terrenos de la nueva promoción.

Matias Villarroel (con corbata azul), el arquitecto y promotor de Round Hill Capital, y el alcalde de Ojen (con corbata rosa), Jose Antonio Gómez, muestran los terrenos de la nueva promoción.

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JULIA CAMACHO / SEVILLA

La industria inmobiliaria de lujo vuelve a poner sus ojos en la Costa del Sol tras años de parálisis por la crisis económica. Un fondo inversor inglés, Round Hill Capital, destinará 250 millones de euros a una promoción de viviendas de alto estanding en una parcela de 50 hectáreas situada en el área metropolitana de Marbella. Se trata del primer proyecto en España de la firma, uno de los mayores propietarios de suelo extranjero en Europa. Según detallaron, desde su creación este fondo ha invertido más de 6.000 millones de euros en activos inmobiliarios en todo el continente y ha adquirido más de 100.000 apartamentos residenciales.

El temor a los efectos del ‘brexit’ no han disuadido a los inversores de seguir adelante con el proyecto, aunque desde Round Hill Capital conceden que muchos británicos han dejado de venir a la zona no tanto por los efectos políticos sino por la devaluación de la libra. El referéndum británico pilló ya con el terreno adquirido, por lo que las miras se han trasladado ahora a compradores del norte de Europa, muy interesados en los atractivos y el clima del sur de España.

El proyecto inmobiliario se desarrollará  en 10 fases e incluye incluso un pequeño hotel

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El terreno en el que se construirán las 600 viviendas que conforman ‘Palo Alto’, desarrolladas en 10 fases que contemplan incluso la creación de un pequeño hotel, pertenecía a la Sareb hasta que Round Hill lo compró hace un par de años por 30 millones de euros, según detalló ayer uno de los promotores, el arquitecto Matías Villarroel. La historia de la parcela se asemeja a la de muchas iniciativas inmobiliarias de los últimos años. Un proyecto calificado para una gran cantidad de viviendas al calor de 'boom' urbanístico pero que, tras el pinchazo del ladrillo, no se terminan de construir o incluso tienen que devolver la licencia solicitada, según detalló el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, en cuyo término municipal se ubica el terreno.

Esta ubicación se ha convertido además en uno de los atractivos para los inversores inmobiliarios de obra nueva, después de que el Tribunal Supremo anulara hace un año el Plan de Ordenación Urbanística (PGOU) de Marbella al entender que éste no era el instrumento al que le competía regularizar la situación de los inmuebles ilegales construidos durante la época de Jesús Gil. De esta manera, el urbanismo de la ciudad ha vuelto al mismo punto que hace 30 años, justo antes de la llegada de Jesús Gil, ya que el único PGOU válido en estos momentos es el de 1986. Mientras la ciudad reanuda su modelo urbanístico, los promotores y arquitectos señalan la lentitud en lograr licencias de obra en Marbella, de ahí que se haya tenido que buscar terreno en los aledaños, donde los trámites son mucho más rápidos, para seguir aprovechando el tirón de la marca turística de Marbella.