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SMART CITY EXPO

Niños que diseñan ciudades

El Club de Robótica Cortocircuito de l'Hospitalet, con miembros de entre 6 y 16 años, expone en la Smart City Expo sus propuestas para ciudades inteligentes

Josep M. Berengueras

Miembros del Club de Robótica Cortocircuito de l’Hospitalet en la feria Smart City Expo.

Miembros del Club de Robótica Cortocircuito de l’Hospitalet en la feria Smart City Expo. / ALBERT BERTRAN

La mayoría de los visitantes y responsables de expositores de la feria Smart City Expo World Congress de Barcelona son hombres, ataviados con trajes y que hablan, en su gran mayoría, un inglés que roza la perfección. Sin embargo, en esta edición de la feria hay un estand donde los que explican su producto tienen entre 6 y 16 años. Es el Club de Robótica CortoCircuito de L’Hospitalet de Llobregat.

"Hemos ideado una solución para que si un perro se pierde, pueda ser rápidamente localizado y que su dueño pueda ir a buscarlo", dice el joven Sergio Salguero, uno de los miembros del club, que explica con todo lujo de detalles cuál es la problemática en una maqueta de l’Hospitalet creada con Lego, con los edificios emblemáticos de la ciudad y con zonas motorizadas para las explicaciones. Los perros deberían llevar un código QR en sus collares, de tal manera que cualquier vecino, de encontrarse un perro perdido, podría escanear el collar y acceder a la información online del dueño, como su teléfono. Una llamada propiciaría el reencuentro.

El proyecto del club surgió en el 2012. "El objetivo del club era adentrar a los niños en el mundo de la ciencia y la tecnología. Iniciamos las operaciones en Centre Cultural la Bòbila, y tenemos una veintena de chicos de entre 6 y 16 años de diferentes colegios de la ciudad, lo que da mucha diversidad al grupo", explica el impulsor del proyecto, Dennys Paillacho. Este ecuatoriano, máster en Automática y Robótica por la UPC y actualmente trabajando en el doctorado, quería "despertar la curiosidad" de la robótica a los más pequeños, y fundar el club fue su idea.

El club ha participado en la First Lego League, y la enseñanza de los chicos se basa una "educación no formal", en "dejarles libertad de creación" planteando ciertos problemas y buscando soluciones como las que muestran en la exposición. "No tengo hijos, pero los miembros del club son como mis hijos", agrega. Su sueño: replicar el modelo del club en Ecuador.