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SECTOR INMOBILIARIO

Objetivo: 400.000 viviendas sociales en Catalunya en el 2030

España no ha desarrollado un parque de vivienda de alquiler asequible, lo que es imprescindible para equilibrar el mercado

MAX JIMÉNEZ BOTÍAS / BARCELONA

Promoción de vivienda social en la calle de Bolívia.

Promoción de vivienda social en la calle de Bolívia. / JOAN PUIG

Desde el punto de vista de las administraciones que consideran que hay que actuar en el mercado de la vivienda de alquiler para evitar que acabe convirtiéndose en un problema, un parque de vivienda social es básico y los mayores esfuerzos de inversión deben desplegarse para llevarlo a cabo. Además resulta imprescindible modificar la ley de arrendamientos urbanos (LAU) del 2014 en los aspectos que dificulta el desarrollo del mercado.

PARQUE SOCIAL

400.000 Viviendas más en el 2030

En Catalunya existe un parque de tres millones de viviendas principales. Sin embargo, tan solo el 1% de ese estoc está considerado vivienda social, que es aquella cuyo precio sería como mínimo un 20% inferior a los precios oficiales del mercado. "El objetivo de la Generalitat es conseguir que ese parque de vivienda social alcance el 15% en el horizonte del 2030", afirma Carles Sala, secretario d'Habitatge de la Generalitat. Alcanzar ese objetivo significa poner en el mercado, a través de nueva construcción, rehabilitación, permuta o cualquier otra figura posible 400.000 viviendas. "Es muy difícil ahora pensar que llegaremos por la vía de la nueva construcción a alcanzar ese 15%. Hay que buscar otros mecanismos con la colaboración de los ayuntamientos, que también tienen competencia para hacerlo", agrega Sala. Catalunya parte de una situación de 60.000 viviendas sociales, con lo que resta por hacer implica la inclusión en esta categoría de más de 300.000 pisos en 14 años.

EL ÁREA METROPOLITANA

La oferta no llega al 2%

En el ámbito metropolitano --donde se concentra la mayoría de la población catalana-- el parque social no llega al 2%. "Solo tenemos un parque para atender a las necesidades de la Mesa de Emergencia. Incluso Portugal nos pasa por delante, tiene un 3%", explica Josep Maria Montaner. "Tenemos un plan de vivienda del 2016 al 2025 en el que intentamos doblar el parque y activarlo todo para acercarnos en el 2025 al nivel de otros países europeos", agrega. Barcelona debería tener 100.000 viviendas sociales y a duras penas se alcanzan ahora las 20.000 viviendas con alquiler asequible (el precio medio de las que gestiona el Ayuntamiento es de 202 euros al mes). En los próximos cuatro años está previsto la construcción de 4.000 viviendas nuevas. "Dentro del plan hasta el 2025 se llegaría a hacer 10.000 viviendas más". Para el resto, El Observatori de l'Habitatge, en el que participan Ayuntamiento, Diputación de Barcelona y área metropolitana, se propone diferentes alternativas de colaboración público/privada para llevar a cabo proyectos.

PROBLEMA LEGAL

El contrato de tres años mas uno

La actual ley de arrendamientos urbanos establece una duración de tres años, prorrogable a uno más, como ámbito temporal de los contratos de alquiler. Existe unanimidad en el sector inmobiliario de que ese precepto legal dificulta el desarrollo del mercado del alquiler. No ofrece continuidad al arrendatario y permite al arrendador apretar en los precios. Tampoco contribuye a la seguridad jurídica que necesitan los inversores profesionales en el mercado de alquiler para asegurar rentas. "Es difícil desarrollar un mercado profesional en estas condiciones", afirma paco Pérez, de Solvia.

LEY HIPOTECARIA

El problema del desahucio

Los desahucios por impago del alquiler se han convertido en un problema de difícil gestión a pesar de la última reformulación de la ley hipotecaria en la que se regula esta práctica. El proceso resulta demasiado farragoso y largo, frente a lo que ocurre en otros países europeos (Países bajos, Alemania, Austria, entre otros) donde se resuelven entre 30 y 50 días. A cambio existe un amplio parque de vivienda social al que pueden dirigirse a las personas que no puede afrontar un alquiler de mercado. "Hay que modificar esa ley, pero se necesita vivienda asequible", reconoce Eduard Mendiluce, de Anticipa.