Algoritmos contra el estreñimiento

Usmima inicia la comercialización de un dispositivo que mejora la calidad de vida de personas con dificultad de evacuar

La compañía, que ya ha captado un millón de euros, ha comenzado la venta directa y prevé ampliar los canales en el 2017

Wilhelms posa en el centro de Barcelona.

Wilhelms posa en el centro de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

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Agustí Sala
Agustí Sala

Periodista

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Hay necesidades fisiológicas que para algunas personas resultan un calvario. Por ejemplo para quienes tienen lesiones medulares (parapléjicos o tetrapléjicos) o para quienes padecen Parkinson o escelerosis múltipleUsmima, una compañía surgida de un posgrado de Biocat UsmimaBiocatpara acelerar la innovación en tecnologías médico-sanitarias; ha comenzado a comercializar un dispositivo para paliar esos problemas, sin recurrir ni a fármacos ni a métodos invasivos.

Lo hacen con un kit formado por un cinturón que se conecta a un dispositivo de sobremesa que, a través de algoritmos y bombas digitales, emula los masajes de colon que se hacen a pacientes con movilidad reducida. No en vano realizaron previamente una inmersión clínica en el Instituto Guttman de Barcelona, especializado en neurorehabilitación. De todas formas el estreñimiento crónico no afecta solo a estos colectivos sino a alrededor del 15% o 20% de la población, entre ellas las mujeres con menopausiadiabéticos ancianos con movilidad reducida. 

La fórmula,  no farmacológica ni invasiva, es más barata que remedios como los laxantes o enemas

La compañía, que acumula ya un millón de euros captados, ha comenzado la venta directa mediante una web con el nombre del producto, Mowoot. El precio es de 499 euros, lejos del coste de otros remedios como los laxantes (unos 700 euros al año), que no están pensados para pacientes crónicos porque irritan; los enemas (unos 2.300 euros al año), una fórmula invasiva; o el marcapasos intestinal (35.000 euros), explica el consejero delegado, Markus Wilhelms.

El objetivo es vender unos 200 aparatos este año, un periodo que aprovechan, a la vez, para hacer un seguimiento de la satisfacción de los usuarios y para ajustar el dispositivo a sus necesidades. Una vez superado este periodo prevén invertir el año que viene en moldes industriales con los que hacer una producción más masiva, mejorar márgenes, y vender a través de distribuidores, ortopedias y en otros países, afirma Wilhelms.

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El sistema, para el que tienen solicitada patente, mejora la calidad de vida de los pacientes. "Personas que solo iban de dos a tres veces por semana al servicio han pasado a ir a diario", afirma. Algunos, incluso, apenas salían de casa para no pasar la vergüenza de hacerse sus necesidades encima.

Los fundadores controlan el 80% del capital. Además de Wilhelms, doctor en microbiología molecular, son la doctora en biología, Inmaculada Herrero y los ingenieros, Ángel Calzada y Marc Benet. Además de aportaciones de 'business angels' y dos préstamos participativos han participado en la financiación Caixa Capital Risc y el Banc Sabadell con avales del ICF