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cumbre, en el aire

La UE se da hasta el viernes para aprobar el acuerdo comercial con Canadá

La comisaria de comercio, Cecilia Malmström, advierte de que "no habrá cumbre bilateral si no hay acuerdo que aprobar"

Bélgica tiene hasta finales de semana para encontrar una solución al veto impuesto por el parlamento valón al CETA

SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

Contrarios al CETA se manifiestan contra el acuerdo.

Contrarios al CETA se manifiestan contra el acuerdo. / EFE / SVEN HOPPE

Los contactos políticos se han multiplicado tras el veto del parlamento de Valonia (Bélgica) al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA en sus siglas en inglés) pero los ministros de comercio de los 28 han sido incapaces de resolver las dudas belgas y se han visto obligados a posponer la aprobación del pacto al no recabar la unanimidad necesaria durante el consejo extraordinario celebrado este martes. "La decisión final, si la hay, la tomará el Consejo Europeo", ha anunciado la comisaria de comercio, Cecilia Malmström, al término de la reunión. El presidente de la UE, Donald Tusk, ya ha apelado a la responsabilidad de los líderes europeos para sacar este asunto adelante el viernes.

El encuentro estaba convocado para dar vía libre a un texto que empezó a negociarse hace siete años y que debería firmarse durante la cumbre bilateral UE-Canadá del 27 de octubre, a la que está previsto asista el primer ministro Justin Trudeau. Una cita que tras la fallida decisión ha quedado en el aire. "Los canadienses tienen que saber si se compran ya el billete o no. Si no hay acuerdo que aprobar no habrá cumbre bilateral con Canadá", advertía Malmström.

Aunque el encuentro se ha prolongado más de lo esperado, el desenlace ha sido el que esperado. "Estaba previsto que durara una hora y se ha prolongado cuatro" pero "no seguiríamos hablando con los belgas si no pensáramos que podemos llegar a una solución", resumía la comisaria. "La buena noticia es que estamos avanzando. Quizás no a velocidad de esprint pero tampoco de maratón"e, añadía en nombre de la presidencia eslovaca de la UE, el ministro Peter Ziga.

CREDIBILIDAD EN JUEGO

Pese al revés, la sueca, que ha visitado los parlamentos regionales belgas para exponer las bondados del pacto, se ha mostrado optimista y confiada en que habrá firma. "Hemos trabajado intensamente estos dos últimos días para intentar entender sus inquietudes y ver qué podemos hacer para satisfacerlas pero todavía no lo hemos conseguido", decía ensalzando la paciencia canadiense y alertando de que si la UE no firma el acuerdo se situará en una situación política muy complicada.

"Si no podemos firmar el acuerdo con uno de los países más democráticos del mundo el resto del mundo se preguntará si somos un socio fiable. Este un buen acuerdo", aseguraba subrayando que la declaración interpretativa del acuerdo negociada en las últimas semanas para superar las resistencias de países como AlemaniaAustriaHolanda o Luxemburgo sí es vinculante al contrario de lo que sostienen los líderes socialistas valones. La comisaria ha cerrado además la puerta a la posibilidad de "reabrir el texto del acuerdo", algo que dice "es imposible". Esto significa que la única vía para responder a las resistencias valonas es adaptar la declaración conjunta anexa en la que se subraya, según la comisaria, que el CETA no supondrá ningún obstáculo para el desarrollo sostenible y que no obligará a ninguna entidad a privatizar sus servicios públicos. 

Tres países con reservas

El gobierno federal belga tiene tres días para convencer al ejecutivo valón de que retire su veto al tratado de libre comercio con Canadá pero no es el único que plantea reservas a este acuerdo. Rumanía y Bulgaria también se resisten aunque en su caso se debe a la libre circulación de personas ya que el gobierno canadiense todavía exige visado a estos nacionales europeos para que puedan entrar en ese territorio. "Espero que en el momento de la cumbre, al final de la semana, estaremos en posición de permitir que las cosas avancen", ha indicado el ministro belga, Didier Reynders, que ha recordado que en Bélgica los tratados internacionales deben ser ratificados no solo por el parlamento federal sino también por las regiones que son quienes tienen las competencias en esta materia. 

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