TURISMO

'Las Kellys': camareras cabreadas

Las mujeres que se encargan de la limpieza del sector hotelero se unen en una asociación para defender sus derechos laborales y mejorar la precaridad del sector

Camareras de piso de hotel presentan su asociación, ’Las Kellys’, este martes en Barcelona.

Camareras de piso de hotel presentan su asociación, ’Las Kellys’, este martes en Barcelona. / JOAN PUIG

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MAX JIMÉNEZ BOTÍAS / BARCELONA

Se llama Yolanda García. Vive en Benidorm, la ciudad turística por excelencia de la Comunidad Valenciana. No es un turismo estacional; todo el año hay visitantes. "Soy camarera de planta de hotel y poco a poco, coincidiendo con el gran 'boom' del sector turístico, nuestra situación laboral ha empeorado. He pasado de camarera de piso a auxiliar, por ejemplo. No se me reconocen los 14 años anteriores que llevo trabajando en esto".

Tampoco han mejorado sus condiciones laborales con el auge del sector: "Hemos pasado" -prosigue- "de hacer 17 habitaciones a 30 en una jornada laboral. Es inhumano. Para las habitaciones solo tenemos seis horas, porque también hay que limpiar las zonas comunes, como gimnasios, comedores, 'halls', etc. Muchos días ni me da tiempo de desayunar. Ves el parte de trabajo y te entran ganas de llorar", se lamenta. "Debes cumplir el parte de trabajo te lleve el tiempo que te lleve. Suele llevar más de las cinco horas efectivas que tienes para hacer el trabajo. Todo eso provoca no pocas tensiones y enfermedades, musculares y esqueléticas, pero también psicológicas".

"Lo único bueno -agrega- es que estoy contratada por el hotel". Otras de sus compañeras están contratadas por empresas externas y sus condiciones laborales son aún peores y sus sueldos la mitad del que cobra García, que ya es bajo. Tiene 52 años y dos hijos. Es viuda y el suyo ha sido el único ingreso de su casa durante todos estos años. "No quiero ser una adicta al ibuprofeno, ni llegar a mi casa y decir que me dejen en paz, porque solo me apetece descansar: sentarme en el sofá o acostarme", dice. No cree que pueda llegar a la edad de jubilación en este trabajo, "En Benidorm no hay muchas alternativas al sector turístico y eso lo aprovecha la industria para empeorar las condiciones laborales, en lugar de mejorarlas".

Esta historia resume las condiciones laborales de una de las 200.000 camareras de hotel que trabajan en España. Yolanda está tan cabreada como el resto de compañeras del sector. Pero ha decidido hacerse oír. Es miembro de 'Las Kellys' ('Las que limpian'), la asociación que agrupa a las trabajadoras del sector, que este martes han presentado oficialmente esa agrupación en Barcelona. De momento, incluye a 2.000 mujeres de siete territorios: Barcelona, Benidorm, Cádiz, Fuerteventura, Lanzarote, Madrid y Mallorca y esta es su pretensión: "Hacer visible nuestra situación y los problemas que tenemos, que se resumen en unas condiciones laborales muy precarias", afirma Isabel García, representante de la asociación en Barcelona. 

DIFERENCIAS CON LOS SINDICATOS

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'Las Kellys' dicen ser una asociación homogénea, aunque desde algún sindicato reivindican la titularidad del nombre y los planteamientos de este colectivo de mujeres. Pero de hecho, reniegan de las fuerzas sindicales mayoritarias mientras estas no asuman y defiendan sus exigencias. "Pedimos a los sindicatos que hagan su trabajo. Si nos quieren tener enfrente, nos tendrán. Si los sindicatos hubieran hecho bien su trabajo y no hubieran aceptado las reformas laborales que se han aprobado en este país, no tendríamos que estar hoy aquí", ha explicado Myriam Barrado, presidente del sindicato de camareras, trabajadora de un hotel en Lanzarote. 

'Las Kellys' se proponen llevar sus demandas a toda España. Son 200.000, pero tan solo el 50% están contratadas por los hoteles en las que trabajan. El resto o son subcontratadas o ilegales. Reclaman contratos estables, en lugar de por días, que las trabajadoras sean tratadas por las mutuas profesionales, no solo por la Seguridad Social y que se reconozcan las enfermedades que provoca la profesión. "Si cogemos la baja, nos despiden", explica Barrado.