Ir a contenido

RELEVO AL FRENTE DE UN GRUPO ENERGÉTICO

Salvador Gabarró, un jubilado muy activo

Isidre Fainé, presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, le relevará el miércoles al frente de un cargo que ocupa desde cuatro años después de reitrarse de Roca Radiadores con 65 años

Agustí Sala

"Yo, en realidad, estoy jubilado desde el 2000 en el que dejé la gerencia de Roca Radiadores con 65 años". Salvador Gabarró (Sant Guim de Freixenet, Segarra, 1935) lo repite una y otra vez, pero sigue siendo el presidente de una de las grandes compañías energéticas españolas y europeas, Gas Natural. Es por tanto, un jubilado muy activo al frente de una de las grandes compañías del Ibex 35, vicepresidente tercero de Criteria Caixa, que controla un grupo de participadas por La Caixa, incluida Gas Natural; y consejero de CaixaBank.

Alguna vez ha recordado que en el 2004, Antoni Brufau le propuso para el cargo, cuando él se fue a ocupar la presidencia de Repsol. Gabarró, que al acceder al puesto en Gas Natural tenía 69 años, fue además presidente del Cercle d'Economia entre 1999 y el 2002, aunque costó Dios y ayuda convencerlo por su poco afán de protagonismo. Brufau le sucedió al frente de ese prestigioso foro de opinión entre el 2002 y 2005.

"Es algo temporal", recuerda que le dijo Brufau. "Y ahí sigo", ha explicado en alguna ocasión, a la vez que ha asegurado que el tiempo que lleva en el cargo ha sido "de propina". Ha contribuido a engrosar la lista de presidentes de compañías del Ibex 35 que superan los 80 años, aunque está ya se está reduciendo. Y lo hará más esta semana.

Está previsto que el consejo de administración extraordinario de Gas Natural del miércoles anuncie el relevo de Gabarró. Le sustituirá Isidre Fainé (Manresa, Bages, 1942), presidente de la fundación bancaria La Caixa y de Criteria, el hólding que aglutina sus participadas, .

En todo caso Gabarró no ha parado en las últimas semanas de recordar que quien debía decidir sobre su continuidad era Fainé. Una vez que este eligió la fundación propietaria de CaixaBank frente al banco para seguir como presidente, allanó a su vez el camino para Gas Natural, donde entró como consejero un año atrás.

En todo caso, durante la última junta de accionistas de Gas Natural, Gabarró no dudó en afirmar contundente: "Mi sustituto seguro que será mejor que yo". Luego, ante un grupo más reducido y a la pregunta de si el posible relevo tendrá menos años sonrió y agregó con sorna: "En todo caso no será muy difícil que sea más joven que yo". 

SIN ESTRIDENCIAS

Cuando la discreta familia dueña de Roca Radiadores decidió elegir un ejecutivo para llevar como gerente las riendas del grupo y su expansión se fijó en quien entonces era su director de producción desde 1969, Salvador Gabarró. Sin grandes estridencias, una marca de la casa, logró convertir una empresa familiar con negocio básicamente nacional en una multinacional. Y a los 65 años simplemente se jubiló. Pero fue a partir de esde momento cuando inició una nueva etapa profesional con mayor notoriedad y a la sombra del 'universo La Caixa'. 

Quienes conocen a Gabarró lo consideran la antítesis del ejecutivo agresivo. Aún se recuerda aquella memorable metáfora que pronunció en el 2005 cuando Gas Natural trató de hacerse con Endesa a través de una opa hostil: "Hemos puesto la semillita que dará frutos en nueve meses", como sucede en un embarazo. Y así dio pie a Manuel Pizarro, el presidente de la eléctrica, a hablar de "un ayuntamiento no consentido". Con la opa se desató una batalla económico-política que acabó años después con Endesa en manos de la italiana Enel La Caixa, principal accionista de Gas Natural, como patrocinador de la selección española de fútbol.

Pero Gabarró, con Rafael Villaseca, un ejecutivo que con anterioridad dirigió Panrico-Donuts, como número dos, logró salir del enredo y, lo que es más importante, acabó liderando el proceso de absorción de la eléctrica Unión Fenosa en el 2008. El sueño iniciado con Brufau de crear un grupo energético integrado se había alcanzado, no sin antes desgastarse en pugnas accionariales por el control de grupos cono Iberdrola o Endesa. Pero esta vez con opa amistosa y sin trabas políticas. Con todos los beneplácitos oficiales porque en el sector energético no se puede mover ficha sin el visto bueno del Gobierno. Y todo siendo solo un jubilado.