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EVOLUCIÓN DE UN SECTOR CLAVE

El terrorismo y la geopolítica cambian el mapa de destinos turísticos

Los países que han sufrido ataques sufren caídas de visitantes mientras otros estados como España se benefician

Cuba, Irán y Myanmar ganan enteros como lugares vacacionales tras los cambios políticos

Josep M. Berengueras

Una turista se fotografía con unos soldados en Bangkok, Tailandia.

Una turista se fotografía con unos soldados en Bangkok, Tailandia. / AFP / LILLIAN SUWANRUMPHA

Clima, cultura, gastronomía, precio... y seguridad. La estabilidad y la tranquilidad de que nada malo va a ocurrir han escalado posiciones en la lista de motivos decisorios sobre la elección del destino turístico. Acontecimientos como atentados catástrofes naturales están en la mente de un consumidor que lo último que quiere es tener problemas durante sus merecidos días de descanso. Ciudades y países que han sufrido ataques terroristas o catástrofes están viendo como el turismo cae, mientras que otras regiones se benefician porque son más seguras o porque están viviendo cambios geopolíticos que las convierten en destinos, ahora sí, apetecibles.

Mientras España vive un verano de récord, otros destinos tradicionalmente turísticos están sufriendo las consecuencias derivadas de ataques terroristas sufridos en meses pasados. Es el caso de Francia, que ha visto como en la región de París ha caído el número de visitantes. También está pasando en Túnez, donde el descenso de visitantes en el primer trimestre alcanzaba casi el 20%, o en Turquía, país que en los primeros cuatro meses del año recibió un 16,5% menos de viajeros, según datos del World Travel & Tourism Council (WTTC).

MÁS PROBLEMAS

Los ataques terroristas, sin embargo, no son el único motivo para replantearse un viaje. También lo es la inestabilidad política o los problemas migratorios, cuestiones que están afectando a países receptores de turismo como Grecia (caída del 5% de la llegada de turistas en el primer trimestre). Otros factores que afectan son la percepción de crisis en un Estado o enfermedades: las perspectivas en Brasil, pese a los JJOO, son de caída del número de llegadas por la situación económica y el virus Zika.

Hay mercados emisores turísticos que, además, son especialmente sensibles a las cuestiones de seguridad. “La entrada de turistas en el oeste de Europa sufre este verano debido a los recientes ataques terroristas en Francia y Alemania, mientras el interés de los turistas chinos se rebaja por el temor a nuevos ataques”, avisa el WTTC. El Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía ha reconocido que el país vivirá su peor verano turístico de los últimos 25 años.

Garantizar la seguridad es básico, y de hecho un estudio de la WTTC afirma que los países que han sufrido un ataque terrorista tardan una media de 13 meses en recuperar las cifras de visitantes de antes del suceso. Sin embargo, peor perspectiva se tiene en caso de enfermedad (21,3 meses), desastre medioambiental (23,8 meses) o clima político inestable (26,7 meses).

Además, advierte la WTTC, no todos los ataques o sucesos tienen las mismas repercusiones sobre el turismo, sino que depende del “momento y el contexto” y de las medidas que se tomen a posteriori. Por ejemplo, Japón sufrió un retroceso en las entradas de visitantes de dos millones de personas tras el terremoto y tsunami del 2011. En cambio, el pasado año aumentó el número de turistas un 47%, mientras que este año crecerá otro 39,3%, según la Organización Mundial del Turismo (OMT).

BENEFICIADOS

Mientras algunos países sufren, otros destinos se benefician indirectamente (el número de turistas a nivel mundial aumentó el 4,4% en el 2015 y crecerá otro 5,1% este año, según la OMT). España (+13,9% de crecimiento previsto este año) es uno de esos países, pero también destinos como Italia (+5,7%), Holanda (+13,2%) y Croacia (+17%); y más lejos, Tailandia (+15,5%) y Vietnam (+22,5).

De cara al futuro, emergen otros destinos debido a cambios políticos y mejoras en la infraestructura turística. Es el caso de Cuba (+17,4% de llegadas en el 2015), que tras los cambios internos y acontecimientos como la visita del Papa y del presidente de EEUU, Barack Obama, espera un ‘boom’ turístico para los próximos ejercicios. También es el caso de Myanmar (Birmania), que tras 50 años de dictadura comienza a abrirse (6% de incremento de turistas este año, una cifra que se duplicará en 10 años), y de Irán, que tras la reducción de las sanciones internacionales comienza a atraer, poco a poco, a un mayor número de turoperadores.

La seguridad es importante, sí, pero tampoco es bueno traspasar los límites. “No podemos garantizar solo la seguridad porque si no mataremos la industria que queremos proteger”, aseguró el secretario general de la OMT, Taleb Rifai, a principios de julio. Rifai avisó de que “hay que tener cuidado de no crear nuevas barreras", al tiempo que el turismo debe servir “para tender puentes" entre sociedades.

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