25 oct 2020

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MERCADO AUTOMOVILÍSTICO

Tartanas para el desguace

Las ocho ediciones del plan PIVE han permitido retirar de circulación 1,1 millones de coches con una media de antigüedad de 16,4 años

Antoni Fuentes

Coches estacionados en un desguace de Madrid.

Coches estacionados en un desguace de Madrid. / ARCHIVO / AP

Primero fue el Plan 2000E que puso en marcha el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el 2009. Después de una pausa del 2010 al 2012, las ayudas volvieron a los concesionarios rebautizadas como plan PIVE. Entre los objetivos de las subvenciones se encuentra, además de reactivar unas ventas que estaban bajo mínimos, el rejuvenecimiento del parque automovilístico con los consiguientes efectos positivos para las reducciones de emisiones de gases y en la mejora de la seguridad de los automovilistas. Pero ese objetivo no se ha cumplido.

Las ocho ediciones del plan PIVE han retirado de las carreteras españolas 1,1 millones de vehículos con una media de antigüedad de 16,44 años, auténticas tartanas que superaban con creces la exigencia de las ayudas de que el coche viejo que se entregaba para ser enviado al desguace tuviera más de 10 años. 

Sin embargo, las matriculaciones de coches nuevos no han crecido lo suficiente como para reducir la edad media del conjunto de vehículos en circulación en España, sino que se ha incrementado durante los últimos años. "En 2008, la antigüedad media de nuestros coches era de 8 años, actualmente nos acercamos peligrosamente a los 12, una situación que se va a agravar si no se pone remedio, con las implicaciones que ello ya tiene sobre el medio ambiente y la seguridad vial", aseguró el presidente de la Federación de Concesionarios (Faconauto), Jaume Roura, como argumento para reclamar la formación de un Gobierno que pueda aprobar nuevas ayudas públicas para los compradores.

PICARESCA CON LOS COCHES VIEJOS

La última edición del plan sufrió una ralentización que el sector atribuyó, más que a la reducción de la ayuda de 2.000 a 1.500 euros, a los mayores requisitos en relación con el coche viejo que se entregaba a cambio. De hecho, en las ediciones anteriores surgió un mercado de coches siniestrados que ya no circulaban pero que no estaban dados de baja que se vendían por unos 500 euros para tener derecho a la bonificación de 2.000 euros. Ese mercado desapareció al exigir un año de antigüedad en la titularidad del coche viejo. 

El precio medio de los coches nuevos que han comprado esos 1,1 millones de personas que han cambiado su viejo cacharro fue de 12.804 euros, una cantidad por debajo de la media turismos comercializados en España, que ronda los 23.000 euros. De hecho, la lista de marchas que han vendido más coches con la bonificación del PIVE está encabezada por Dacia, la 'low cost' de Renault, con cerca de 30.000 vehículos. Renault figura en segunda posición, seguida por Peugeot.

Algunas marchas de gama alta también aparece en la lista de matriculaciones acogidas al PIVE 8, como Audi (con unas 2.300 con datos de unos días antes del cierre de solicitudes), Mercedes (1.374) y Volvo (1.343).

Las comunidades autónomas con más operaciones validadas en el programa de subvenciones ha sido Catalunya, con 38.142, seguida de Madrid (36.247) y Andalucía (32.971).      

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