Ir a contenido

SECTOR TURÍSTICO

La demanda presiona más que la oferta

Los proyectos en marcha en Barcelona no consiguen evitar que los precios presionen al alza

Max Jiménez Botías

Terraza del Hotel Catalonia Barcelona Plaza

Terraza del Hotel Catalonia Barcelona Plaza / EL PERIÓDICO

Los hoteleros de Barcelona ya utilizan el termino "demanda insatisfecha". Y con él se refieren a las expectativas para el sector en el 2019 cuando finalmente haya concluido la moratoria de locales turísticos impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona. El resultado de esa situación no puede ser otro: "Se está produciendo ya una presión sobre los precios hoteleros que irá al alza", comenta Bruno Hallé, socio de la consultora hotelera Magma Consultores.

La realidad actual es que el sector hotelero "va como un tiro", destaca; "la ocupación se encuentra en torno al 80%", lo que quiere decir que los hoteleros con establecimiento en la ciudad se han podido permitir subir precios entre el 10% y el 15% en el 2015. El sector empieza a ver una pequeña burbuja que puede tener consecuencias. "Si intentas ir a una ciudad, pero no encuentras el tipo de alojamiento que quieres puedes cambiar de destino", plantea Hallé. Pero otros expertos apuntan a una situación más estable que tiene un efecto más moderado en los precios, aunque reconocen que van al alza, aunque de forma más moderada.

900 CAMAS ANUALES

Para el Gremi d'Hotelers de Barcelona la situación en estos momentos es manejable. "La ocupación media está en torno al 80% y puede que en los momentos punta alcance el 90%, por lo que aún hay cierto margen antes de que la oferta sea un problema", ha destacado Manel Casals, director general de la patronal hotelera. El margen, no obstante, es limitado. En los últimos años, la oferta ha crecido a un ritmo de entre ocho y 10 establecimientos al año, lo que supone una media de 900 camas anuales. Ese ritmo aún se va a poder mantener durante el 2016 y el 2017, pero más adelante será complicado

Entre el 2016 y el 2018 la oferta de cuatro y cinco estrellas se modificará al alza. Hay varios proyectos -con permisos- que deben construirse en estos dos años, aunque está por ver que sean suficientes. Además del Gran Via Barcelona del grupo austriaco WSF, existen otras iniciativas en marcha o cerca de ponerse en marcha. Entre ellos, destacan el hotel Me by Melia, de la calle Casp con paseo de Gràcia. Es un establecimiento de cinco estrellas con 173 habitaciones, que debería estar concluido en el 2018. El otro gran proyecto es el de Iberostar en plaza Catalunya, en el edificio adquirido por Pontegadea y que fue sede de Banesto. Será un hotel de cuatro estrellas de 125 habitaciones. Tiene previsto abrir en el 2017. En el 2018, además del hotel Barceló Diagonal, con capacidad para 102 habitaciones, se espera la apertura del hotel de Núñez i Navarro en la calle Rec Comtal.

Temas: Hoteles Turismo