GRANDES INFRAESTRUCTURAS

¿Un canal rentable?

Los sobrecostes de la ampliación del canal de Panamá casi han doblado el precio de la obra que está apunto de terminarse

Las cIfras apuntan que será difícil conseguir rentabilidad del proyecto, pero Sacyr sostiene que aún en pronto para saberlo

Pastor, Varela y Manrique, en una improvisada rueda de prensa, en la torre de control de las esclusas del Canal.

Pastor, Varela y Manrique, en una improvisada rueda de prensa, en la torre de control de las esclusas del Canal. / Alejandro Bolivar

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MAX JIMÉNEZ BOTÍAS / PANAMÁ (Enviado especial)

“Va a ser difícil conseguir rentabilidad del canal de Panamá”. El vaticinio de Fernando Pardo, representante de Sacyr en el Grupo Unido por el Canal (GUPC) pone de relieve que la monumentalidad de esta obra de infraestructura se pone de manifiesto también en la dificultad para cumplir el presupuesto. Demasiados aspectos que no se pudieron prever en el momento de presentar el proyecto han acabado por hacer que el  grupo constructor formado pro Sacyr, la belga Jan De Nul, la italaina Impregilo y la panameña UPC, hayan tenido que provisionar 1.000 millones de dólares (unos 909 millones de euros) para cubrir posibles pérdidas. De esa cantidad, prácticamente la mitad (500 millones) han sido provisionados por Sacyr, en tanto que tiene la mayoría en el consorcio que ejecuta la obra.

Las posibles pérdidas son la consecuencia de los sobrecostes que han aparecido durante los casi seis años de construcción de la ampliación del canal, la mayor obra de ingeniería civil que se ha realizado en Latinoamérica en la última década.: 6.000 millones de dólares (5.400 millones de euros)  presupuestados para el conjunto del proyecto de ampliación, en el que el GUPC se ha encargado de construir un tercer juego de exclusas, básico para ampliar la capacidad del canal, y prácticamente el 70% de la acometidad total.

La parte del GUPC estaba presupuestada en 3.192 millones de dólares, pero su coste final ha sido de 5.581 millones de dólares. El grupo constructor ha realizado reclamaciones adicionales por valor de 3.500 millones. De esa cifra, el tribunal de arbitraje ordinario, el DAB, ha reconocido 215 millones y la corte de mediación de Miami debe responder por otros 187 millones en julio. El resto, unos 2.443 millones, son reclamaciones pendientes.

RECUPERACIÓN DIFÍCIL

Si se considera que hasta ahora, en las reclamaciones presentadas que se le ha dado la razón al grupo constructor se ha reconocido una deuda de entre el 52% y el 41% del total, lo lógico es que el GUPC no alcance a recuperar los 3.500 millones de sobrecostes. No obstante, para el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, no se puede hablar de pérdidas todavía, ya que se desconoce “cómo acabarán las reclamaciones”, ha destacado este martes ante un grupo de periodistas en Panamá.  Además, ha destacado que Sacyr puede presentar nuevas demandas. Con los números actuales parece difícil equilibrar el presupuesto. “Para Sacyr, todo esto saldrá bien”, ha subrayado Manrique sin aventurar si habrá pérdidas o, como mucho, se equilibrará el presupuesto. Aunque habrá que esperar para saberlo, ya que todos los litigios pendientes no se resolverán antes del 2020.

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De momento, el propio presidente panameño, Juan Carlos Varela, ha ponderado la calidad técnica de las obras realizadas en una visita realizada a las esclusa del Pacífico, acompañado por la ministra española de Fomento, Ana Pastor. Los dos juegos de esclusas (Pacífico y Atlántico) serán entregados a la Autoridad del Canal de Panamá (APC) el próximo 30 de mayo. Desde ese momento y hasta el 26 de junio que serán inauguradas, podrá realizar las pruebas pertinentes, como testar la instalación con barcos de gran tonelaje. Esa es la gran innovación que supone esta infraestructura, ya que permitirá que cargueros de hasta 12.500 TEU crucen de océano a océano. Hasta ahora la capacidad máxima es de 4.500 TEU.

Las nuevas instalaciones permitirán aumentar el tránsito diario de barcos y sobre todo la capacidad de carga. La ACP, que factura en torno a los 2.500 millones de dólares al año actualmente, tendrá capacidad para aumentar los ingresos hasta 7.000 millones, algo que, sin duda, sí satisface a las autoridades del país.