¿Quién paga el impuesto de la renta?

Más de 86 de cada 100 euros de recaudación proceden de los salarios

El tributo gana peso a la vez que los sueldos lo pierden en la economía

Varias personas tramitan su declaración del IRPF en una delegación de Hacienda, durante una anterior campaña de la renta.

Varias personas tramitan su declaración del IRPF en una delegación de Hacienda, durante una anterior campaña de la renta. / AGUSTÍN CATALÁN

Se lee en minutos

El último escándalo de las personalidades que operaban con paraísos fiscales incluidas en los denominados 'Papeles de Panamá', entre las que está la hermana del rey emérito y tía del actual, Pilar de Borbón, suscita de nuevo el debate sobre el impuesto de la renta (IRPF) ¿Sobre quién recae básicamente este tributo? La respuesta intuitiva de todo el mundo es: los asalariados. Y los datos lo ratifican.

El año pasado, más de 86 de cada 100 euros declarados en este tributo directo, el principal del sistema fiscal español, lo aportaron los salarios, así como más del 93% de las retenciones totales que se aplican, unos niveles similares a los existentes antes de la crisis en el 2007, cuando la economía crecía a todo gas y los useldos subían por encima de la inflación. Y tras una rebaja fiscal después de una legislatura marcada por las subidas tributarias.

En todo caso, las autoridades de Hacienda descartan que noticias como las de quienes se valieron de sociedades en paraísos fiscales para pagar menos o, simplemente, para evitar el pago de impuestos; no erosionan la concienciación tributaria de los españoles en plena campaña de la renta 2015, afirmaba esta semana el responsable del departamtento de gestión de la Agencia Tributaria, Rufino de la Rosa. También lo piensa igual el delegado especial de la agencia en Catalunya, Gonzalo David García de Castro, quien destaca el elevado grado de cumplimiento de la mayoría de los contribuyentes.  

En todo caso, las nóminas constiutyen la renta que menos posibilidades tiene de eludir al fisco. El IRPF supuso el año pasado el 39,75% de todo lo que recaudó el Estado a través de impuestos y le siguió el IVA, un tributo que se paga independientemente de la renta que se tenga,  con el 33%. El de impuesto de sociedades apenas llegó al 11,3%. En el 2007, el ejercicio antes de que estallara la debacle financiera, el IRPF aportaba el 36,18%; el IVA, el 27,83%; pero sociedades, el 22,33%, el doble que en la actualidad.

Las cosas no han cambiado demasiado ni durante los años de la crisis porque la contribución de las rentas del trabajo es casi constante. Las nóminas siguen siendo el principal sostén del gravamen. El resto de rentas y, especialmente las de quienes tienen más posibilidades de practicar lo que se denomina optimización fiscal, tienen más posibilidades de aligerar su factura tributaria.

Y no deja de ser curioso que las rentas del trabajo mantengan su protagonismo en una etapa en la que los salarios pierden peso en el conjunto de la economía y los beneficios rentas empresariales lo ganan. Durante este tiempo, los sueldos no solo se contuvieron sino que incluso bajaron. En el 2007, las rentas del trabajo significaban el 48,40% de la riqueza generada por el país; el último año socialista pasaron a ser el 49,60% y en el 2014 (último ejercicio del que el Instituto Nacional de Estadística dispone de este dato), el 47,14%. En cambio, los beneficios empresariales pasaron en esos años del 41,65%, al 41,98% y, finalmente, al 42,87%, según se desprende de la misma fuente.

A PESAR DE LA REBAJA

Eso significa que, a pesar de la rebaja del IRPF que entró en vigor el año pasado, los salarios siguen siendo los que sostiene el gravamen y lo hacen incluso en mayor medida que antes de acceder el PP al poder a finales del 2011. Ese año, el último del Ejecutivo del socialista José LuisRodríguez Zapatero, las rentas del trabajo pesaban menos (85,36%) en el IRPF que el año pasado, el último ejercicio del Gobierno de Mariano Rajoy.

Noticias relacionadas

Y eso se nota en mayor medida en el tipo medio de retención aplicado a las rentas brutas de los  hogares (incluyen desde salarios a pensiones, prestaciones por desempleo e ingresos de autónomos), con un gravamen medio del 12,1%, por debajo del 13% del ejercicio precedente gracias a la rebaja del IRPF, pero por encima del 11,9% del úlktimo año de Zapatero en el poder. Las pensiones, por su parte, soportaron un tipo medio de retención seis décimas más alto que el registrado el úlitmo año del Gobierno socialista. 

Además, el IVA, el otro gran impuesto que más recae sobre los ciudadanos, ha pasado del 12,7% medio del último ejercicio socialista, cuando el tipo general subió del 16% al 18%; al 15,5% del año pasado.- En la era de Rajoy, el tipo general subió al 21% y el reducido del 7% al 10%, a la vez que se reclasificaron algunos servicios, como el cine o el teatro, que dejaron de tener un gravamen bonificado para pasar al tributar 14 puntos más.