21 oct 2020

Ir a contenido

Las mentiras (económicas) de Rajoy

El presidente del Gobierno dijo que se cumpliría el déficit a pesar de la rebaja fiscal

Agustí Sala

Maldita hemeroteca

Las mentiras (económicas) de Rajoy
Rajoy durante una intervención en un acto del PP.

/

Hay verdades, medias verdades y falacias. En política se emplean mucho las unas y las otras. El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y el Gobierno del PP ha recurrido a estas técnicas para mejorar la percepción de la realidad económica. Y deja una herencia compleja a un futuro nuevo Ejecutivo. Uno de los peores legados, unas cuentas públicas completamente descuadradas.

1. DISCIPLINA PESE A BAJAR IMPUESTOS

Uno de los argumentos del Gobierno del PP para bajar el impuesto sobre la renta (IRPF) fue que los ingresos mejoraban lo que, a su juicio, permitía reducir el principal tributo que pagan los españoles sin afectar al cumplimiento del objetivo de déficit.

No solo bajó el IRPF en el 2015, ejercicio en el que se iban a celebrar unas elecciones generales, sino que adelantó a a julio pasado una parte de la reforma prevista para el 2016, es decir, una vez hechas las elecciones. Son más de 3.000 millones que fueron directamente a los bolsillos de los contribuyentes, que no recuperaron, ni de lejos, lo que pagaron de más con las subidas tributarias aprobadas con la llegada del PP al Gobierno en noviembre del 2011. Además está la rebaja del impuesto de sociedades. En total, unos 7.000 millones. Los técnicos de Hacienda, agrupados en Gestha, consideran que estas rebajas fiscales son "las principales causantes del incumplimiento del déficit". 

2. LOS INGRESOS CRECEN MÁS QUE LA ECONOMÍA

Otro argumento del PP es que sus medidas de reforma llevadas a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy han potenciado el crecimiento económico. Obvian que, en buena medida se debe al apoyo del Banco Central Europeo (BCE) a través de la compra de deuda pública o la caída del precio del petróleo.

En todo caso, en el Ejecutivo aseguraron que el crecimiento propiciado por las reformas, entre ellas la laboral, permitía mejorar el ritmo de crecimiento de los ingresos públicos. Una muestra son las cotizaciones de la Seguridad Social. Hasta septiembre pasado no llegaban a un alza ni del 1%, cuando en los presupuestos del Estado se preveía casi el 7%. En las últimas semanas, además, desde el propio Gobierno se ha admitido que el alza de los ingresos se ha ralentizado.

3. ESPAÑA NO HA SIDO RESCATADA

Uno de los grandes esfuerzos del Ejecutivo del PP ha sido demostrar que España, a diferencia de GreciaPortugal o Irlanda, no ha sido rescatada. El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, admitió la expresión de rescate referido al sector bancario. Lo cierto es que para recibir los fondos para salvar a este sector, España firmó un memorando de entendimiento con Bruselas con las medidas de reforma económica determinadas por los acreedores, la Comisión Europea, el Fondo Monterario Internacional (FMI) y el BCE, la famosa troika, y que van desde la reforma de las pensiones hasta la del mercado laboral.

También defendieron a capa y espada que los recursos destinados la banca se recuperarían en su totalidad. Pero la verdad es que el propio Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el organismo público encargado de sanear el sector, daba por perdidos el año pasado unos 40.000 millones de euros.