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FISCALIDAD

En Guipúzcoa, los ricos sí que pagan

El impuesto a las grandes fortunas en el territorio foral no significó una fuga masiva de capital, según sus promotores

Agustí Sala

Itziar Miner y Helena Franco.

Itziar Miner y Helena Franco. / IRIS MARTINEZ

En Guipúzcoa, los ricos sí que pagan. Y sin problemas. Al menos esa es la conclusión que extrae la que fuera diputada de Hacienda en la diputación de ese territorio foral del 2011 al 2015 e impulsora del impuesto a la riqueza y a las grandes fortunas (IRGF), conocido como el 'impuesto Bildu'.

Tras analizar el primer ejercicio completo de aplicación, el del 2013, de los casi 8.000 contribuyentes sujetos a esta figura tributaria "solo en 49 casos se produjeron bajas en el censo con respecto al ejercicio anterior que podrían ser por motivos fiscales", es decir, fuga a territorios vecinos, como Vizcaya o, sobre todo, a Madrid, donde las fortunas no pagan el impuesto de patrimonio.

Itziar Miner, que fue directora general de Política Fiscal y Financiera a la Diputación Foral de Guipúzcoa durante el mismo periodo, también lo ratifica. El gravamen del 1% que se impuso para patrimonios de más de un millón de euros (700.000 más 300.000 de la vivienda habitual) "es una exigencia razonable que no provoca huídas de capital", resalta Franco que, junto con Miner intervinieron en Barcelona en la II Jornada Ciudadana organizada por la Plataforma por una Fiscalidad Justa.

En su día, el gravamen, que aprobaron Bildu, los socialistas Aralar con la oposición del PNV y el PP, se diseñó para taponar las vías tradicionales de escape de las grandes fortunas, una de ellas las participaciones en empresas familiares. En este punto, en vez de de eximirlas de tributación, se estableció una bonificación del 75%. El PNV, con el apoyo de los socialistas, aunque han aumentado al 1,5% el tipo máximo, ha optado ahora, al coger las riendas forales por retomar la exención total de las participaciones empresariales, con lo que, a juicio de Franco, "están incentivando la ingeniería fiscal".

ENTRE TRES Y 10 MILLONES

De los casi 8.000 contribuyentes del tributo solo unos 49 parecen haber huido por motivos fiscales

El tributo lo pagaron 7.800 contribuyentes en el 2013, con una recaudación de más de 40 millones de euros; y 8.200 en el 2014, con 65 millones de euros. Suponen el 1,1% de la población de Guipúzcoa. En el tramo más alto, con fortunas de más de 10 millones, hay 155 contribuyentes. El 70% de los que tributan por este gravamen están en la franja entre tres millones y 190 millones y son 755, explica Miner.

Franco afirma que expusieron sus planes en el Parlamento Europeo y había una propuesta parecida por parte de Irlanda, que están en la línea de las del famoso economista Thomas Piketty, autor del 'best-seller 'El capital en el siglo XXI'. Pero para hallar otras referencias no hay que ir tan lejos, ya que Navarra, con su nuevo impuesto de patrimonio, ha establecido una bonificación del 100% para las participaciones en empresas familiares hasta un millón de euros. Por encima de esa cantidad, la bonificación es del 80%, explica la exdiputada de Guipúzcoa

Este tributo fue la primera experiencia en España de un gravamen que recae sobre la riqueza y, en concreto, sobre quienes más patrimonio poseen. Lo detallaron en el encuentro organizado por la plataforma que está integrada por personas y un conjunto de entidades, desde organizaciones de consumidores a sindicatos. El lazo de unión de quienes forman parte de esta entidad es la preocupación por la evolución del sistema fiscal que, a su juicio, "es cada vez más regresivo e injusto".     

Franco destaca "la importancia de que los impuestos como el de patrimonio graven la riqueza real" y limite las vías de escape de quienes más tienen. De hecho, en Guipúzcoa se bautizó al tributo como de grandes fortunas "porque, a diferencia del impuesto tradicional del patrimonio, con este los ricos sí que pagan".