Moneda de cambio

The Social Coin, convertida en divisa virtual del 4YFN, prevé cerrar el año con una ronda de financiación de hasta cuatro millones

Iván Caballero muestra una de sus monedas en el 4YFN. 

Iván Caballero muestra una de sus monedas en el 4YFN.  / ALBERT BERTRAN

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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Una idea que combina emprendeduría vocación social ha empezado a despegar de verdad. The Social Coin, convertida en la moneda "oficial" del salón de las 'startups' 4Years From Now (4YFN), celebrado en paralelo al Mobile World Congress (MWC) en Barcelona, espera cerrar este año con una ronda de financiación de entre dos y cuatro millones de euros, explica su fundador, Iván Caballero.

Creada a partir de una moneda simulada con un valor de 10 euros que inicia cadenas de acciones desinteresadas durante un periodo de tiempo que se pueden seguir y medir a través de su web, la compañía ha logrado unas 30 empresas como clientes, así como una quincena de universidades de todo el mundo. En el 4YFN se ha empleado esa 'divisa' para promover los principios de este salón: "conectar, inspirar y propulsar". Quien ayuda entrega la moneda al receptor del apoyo y se sigue la cadena hasta plantar la 'divisa', que es biodegradable y contiene unas semillas, de las que nacerá un árbol o planta.

Sus clientes adquieren la licencia para el uso de su plataforma a través de la que estimulan acciones sociales por parte de su personal. Una de las compañías que contratará pronto el servicio es Schneider Electric para el programa de 'wellness' para los 175.000 empleados que tiene en todo el mundo.   

Pero la empresa de este antiguo alumno de Esade se está transformando hacia un negocio social mediante el que las ciudades pueden hacer un seguimiento de las actitudes altruistas y desinteresadas de su población o sus inquietudes y aplicar políticas que estimulen o primen determinadas actuaciones. Barcelona es la primera ciudad que han conseguido como cliente, pero negocia con Santander, Tel Aviv (Israel), Palo Alto Berkeley (California, EEUU) y Nueva York.

UN MILLÓN DE EUROS DE EUROPA

La idea les permitió acceder a un millón de euros de financiación a través del programa europeo SME Instrument. Se trata de utilizar la información recopilada en los sensores diseminados por la ciudad, los comentarios de los ciudadanos en las redes sociales y otras plataformas para analizar y clasificar sus preocupaciones y, vía inteligencia artificial, proponerles retos. Un ejemplo: "Si hoy el ciudadano va al trabajo a pie porque hay mucha contaminación, tendrá datos sobre el impacto que tiene ese comportamiento en el medioambiente y podrán adoptarse medidas para primarlo, sea a través de las ayudas sociales que recibe, reducciones de impuestos o en el consumo de los servicios de la ciudad", explica Caballero.

En junio  recibirán en Singapur un premio de la ONU a la mejor innovación digital con gran impacto social

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En las conversaciones con el Ayuntamiento de Santander, en colaboración con PwC, en el marco del programa Red.es para hacer de esa ciudad una 'smart-city', se habla de emplear la tecnología de The Social Coin para que los ciudadanos reciban como contraprestación a sus buenas acciones y cadenas de favores el uso gratuito de las zonas azules de aparcamiento.

En el 2014 y el 2015, The Social Coin facturó 250.000 euros. Para este año espera llegar a 1,2 millones. Por lo pronto, la ONU les ha premiado con el World Summit Award a la mejor innovación digital con gran impacto social. Ello recogerán su recompensa, el galardón, en Singapur en junio próximo.