10 ago 2020

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PREVISIONES

El Banco Mundial prevé que el mundo crecerá el 2,9% este año

El organismo internacional advierte del frenazo en las principales economías emergentes

Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial.

Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial. / ANDREW HARRER (EFE)

El “débil” crecimiento de los mercados emergentes se dejará sentir en el crecimiento mundial en el 2016, pero la actividad económica logrará pese a ello mejorar “modestamente”, desde el 2,4% del año pasado al 2,9%, gracias a los países desarrollados. Así lo ha apuntado el Banco Mundial en sus previsiones de enero, en las que estima que los principales países en desarrollo crecerán un 4,8% en conjunto en el 2016, con China frenándose, Rusia y Brasil de nuevo en recesión, e India como único punto positivo.

“La debilidad simultánea de muchos de los principales mercados emergentes es un problema para lograr los objetivos de reducción de la pobreza y distribución de la prosperidad, ya que estos países han sido unos poderosos contribuyentes al crecimiento global en la última década”, ha advertido el organismo internacional en una nota. La menor aportación de los principales mercados emergentes, explica, constreñirá el crecimiento de los países en desarrollo y supondrá una “amenaza a las duramente logradas mejoras” en el objetivo de sacar a las personas de la pobreza.

PROTECCIÓN DE LOS MÁS VULNERABLES 

“Más del 40% de los pobres del mundo vive en los países en desarrollo, en los que el crecimiento se ha ralentizado en el 2015”, ha apuntado el presidente de la institución, Jim Yong Kim. Estos países, ha recomendado, deben centrarse en mejorar su resistencia a un entorno económico de menor crecimiento y en aumentar la protección de los más vulnerables de sus ciudadanos. “Los beneficios de las reformas en la gobernanza y las condiciones para las empresas son potencialmente grandes y podrían ayudar a contrarrestar los efectos del lento crecimiento de las economías más grandes”, les ha instado.

El crecimiento mundial fue menor del esperado en el 2015 por las caídas de los precios de las materias primas, el enfriamiento de los flujos comerciales y de capitales, y los episodios de volatilidad financiera. El Banco Mundial estima que la mejora del crecimiento futuro dependerá de que continúe el impulso económico de los países con mayores ingresos, de la estabilización de los precios de las materias primas, y de la transición de China hacia un modelo más basado en el consumo interno y los servicios.