30 oct 2020

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SECTOR TEXTIL

Desigual invierte 40 millones en la primera fase de un centro logístico en Viladecans

La nueva instalación envía 30 millones de prendas al año a todo el mundo con una plantilla que puede superar los 200 empleados

ANTONI FUENTES / BARCELONA

Centro logístico de Desigual en Viladecans.

Centro logístico de Desigual en Viladecans. / FERRAN NADEU

La cadena de moda Desigual ha puesto en marcha la primera fase de su nuevo centro logístico de Viladecans. Las instalaciones han supuesto una inversión inicial de 40 millones de euros y se han convertido en el centro logístico más importante de los cuatro con los que cuenta en todo el mundo. 

De momento, 105 trabajadores controlan el nuevo cerebro logístico de la compañía catalana, en el que se encargan de recibir la ropa confeccionada por los proveedores de Desigual y de enviarla a los 109 países en los que está presente la marca. Cuando el centro se encuentre a pleno funcionamiento a final de este año o principios del 2016, la plantilla podrá superar los 200 empleados en temporadas de puntas de trabajo. Por los 23.513 metros cuadrados de las nuevas instalaciones llegarán cada día 300.000 unidades cada día, se procesarán 250.000 envíos diarios y se gestionarán cada cada año 30 millones de prendas. 

Se trata de la primera fase de un proyecto de futuro de la firma fundada por Thomas Meyer que prevé nuevos pasos hasta una inversión total de 150 millones. En una segunda fase está previsto que el centro aumente hasta 50 millones de unidades anuales su capacidad mediante una inversión en nueva maquinaria de unos 10 millones. A partir de aquí, Desigual dispone de una opción de compra de unos terrenos anexos a los que ocupa ahora y que tienen una superficie del doble que la que ocupa actualmente, que es de 30.850 metros cuadrados adquiridos al Incasol en Viladecans. 

Las siguientes fases no tardarán demasiado en llegar a juzgar por la utilización inicial que tendrá el nuevo centro logístico, que estará al 80% de su capadidad. "El crecimiento de la capacidad y de las instalaciones se irá llevando a cabo en función de las necesidades de la marca", asegura Manel Jiménez, responsable de logística de Desigual.

Al igual que han hecho los grandes grupos del sector textil español encabezados por Inditex y Mango, Desigual cuenta con un almacén inteligente de última generación con un elevado grado de robotización y en el que el sistema informático es capaz de preparar los pedidos con múltiples productos y tallas que piden las tiendas. "De noche, las máquinas redistribuyen los productos para hacer más accesibles los de las referencias más vendidas", explica Jiménez. En el nuevo silo de 35 metros de altura, 10 transelevadores se mueven con rapidez para ejecutar las órdenes de los técnicos y localizar las cajas con las prendas seleccionadas y colocarlas en las cintas transportadoras. En otra área, varios trabajadores se encargan de gestionar los pedidos de clientes y otras plataformas a través de internet, que ya suponen el 10% del total. 

En comparación con el almacén de Gavà, situado a cinco kilómetros, el nuevo de Viladecans está mucho más robotizado y permite una estrategia multicanal que convierte las tiendas en terminales del centro logístico para enviar prendas a clientes u otros comercios próximos. "Cuando se construyó el centro de Gavà todavía no teníamos la venta on line o tantos productos como ahora", explica Manel Jiménez.