13 ago 2020

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HISTORIAS MÍNIMAS

Bcnmeets: Argelia en sus manos

Dos mujeres crearon Bcnmeets para facilitar el comercio bilateral entre España y el país africano

SALVADOR SABRIÀ / BARCELONA

Dicen que los optimistas son aquellos que en las dificultades ven una oportunidad. Y ellas, además de decirlo, lo aplican. Son dos mujeres, Carme Miró, catalana, y Malika Zedjaoiui, de origen argelino. El reto fue crear una empresa dedicada a promover las relaciones comerciales y de negocios bilaterales entre España Argelia en el 2012, en plena crisis económica española, por un lado, y por otro un país marcado por las tensiones geopolíticas del norte de África.

A estas circunstancias cabría añadir la dificultad, aún,  que comporta ser mujer en determinados ámbitos, y los problemas para iniciar un proyecto empresarial en un país en construcción como Argelia.

Todos estos inconvenientes fueron, precisamente, los que animaron a Miró y Zedjaoui a emprender su proyecto, con el convencimiento de que la capacidad para superarlos les daría una oportunidad de negocio y una salida laboral. Ambas tenían mucha experiencia en misiones empresariales en África y en promoción comercial.

Miró, abogada de formación, fue responsable de promoción internacional en la Cámara de Comercio de Terrassa y más tarde en la Cámara de Barcelona, entidad que tuvo que abandonar por el ERE que aplicó la institución. En la cambra barcelonesa puso  en marcha el Observatori Dona, Empresa i Economia. Allí coincidió con Zedjaoui, licenciada en lenguas extranjeras por La Sorbona y especializada en traducciones jurídicas, que en aquella época ejercía de secretaria del Consell Municipal de les Dones de Barcelona. Se le acabó este empleo con el cambio de equipo municipal.

«Ya había empezado a preparar el día siguiente y fundé una asesoría de mujeres argelinas residentes en Catalunya para crearme un empleo basado en las relaciones comerciales bilaterales. Elegí Argelia por mis orígenes, por la proximidad del país y por que era un país emergente», explica Malika.

Completa Miró: «Malika se puso en contacto conmigo, me explicó su proyecto mientras tomábamos un café y de aquí salió la idea de crear la empresa».  Zedjaoui aportaba su conocimiento de los valores, la cultura y la forma de actuar de los argelinos. Miró, su agenda de contactos y su experiencia en promoción de negocios. Y ambas, la ilusión de reemprender un proyecto y un reto a partir de los 50 años de edad, aprovechando la experiencia acumulada anteriormente.

También coincidieron en los valores que querían imprimir al proyecto «partiendo de algo tan esencial como saber qué queríamos hacer en la vida». Y esto incluía la voluntad de hacer las cosas bien, sin ansias para ganar dinero rápido, mantener el prestigio y actuar con «honestidad y transparencia», coinciden.

En febrero del 2014 registraron la empresa con el nombre Bcnmeets Argelia SL y actualmente asesoran a medio centenar de compañías al año, tanto para invertir o exportar de España a Argelia como, en los últimos tiempos, a la inversa. También han logrado en este tiempo convertirse, tras ganar los respectivos concursos públicos, en la antena de negocios en Argelia de la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda), dependiente de la Junta, y en la delegación comercial del Institut Valencià de Competitivitat Empresarial, de la Generalitat.

Además de sus dos empleos, la empresa tiene una delegación en Argel, con dos colaboradores fijos, y una red de freelancers. Han trabajado sobre todo con empresas de tamaño medio, del sector alimentario (incluyendo maquinaria), de materiales y equipamiento para la construcción y de suministros para la hostelería y restauración.

«Uno de nuestros objetivos es hacer pedagogía de Argelia, que, a pesar de estar solo a una hora en avión de Barcelona, es el gran país desconocido, con una renta per cápita que duplica la de Marruecos, una población muy joven, costes de producción muy bajos y de energía casi gratuita y que está invirtiendo mucho porque ya no puede depender tanto del petróleo. Tiene otra gran ventaja: una percepción de España muy positiva», recalca Zedjaoui.

En el lado negativo, destacan los problemas burocráticos, la ineficiencia y la necesidad de saber crear buenas relaciones personales. «Para todo eso ya estamos nosotras», asegura Miró.