29 oct 2020

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FRAUDE FISCAL

Los pisos turísticos en negro rentan el 140% más que el alquiler estable

Los dueños de apartamentos sin declarar en BCN se embolsan una media de 20.000 € netos al año

Muchos propietarios han creado sociedades para explotar industrialmente sus inmuebles por internet

AGUSTÍ SALA / BARCELONA

No es de extrañar que el alquiler de pisos turísticos en negro se haya convertido en una ocupación temporal e incluso total para muchos dueños de viviendas. La rentabilidad bruta que obtiene el titular de uno de estos apartamentos en Barcelona se sitúa de media un 140% por encima de los declarados y ligados a la ley de arrendamientos urbanos (LAU) para vivienda habitual.

Hacienda ha llegado a estas conclusiones tras unos primeros análisis de la información obtenida a través de plataformas de internet, que condujeron a cazar a unos 20.000 propietarios de este tipo de alojamientos sin declarar, entre personas físicas y jurídicas, en la capital catalana, según fuentes conocedoras de las investigaciones.

El rendimiento neto que obtienen los particulares que recurren a estos ingresos extras se sitúa en una media de entre 15.000 o 20.000 euros netos. Se trata de una suma nada desdeñable si se tiene en cuenta que la cantidad se obtiene tras deducir las amortizaciones y otros gastos, que llegan al 30% o 40% del ingreso total. Y aún es mucho más si además tiene una hipoteca. Las primeras estimaciones apuntan a una cuota impagada media por el IRPF de unos 2.000 o 2.500 euros.

DISEMINADOS

En general, este tipo de alojamientos se encuentran en ciudades con gran potencial turístico. Barcelona es, en la actualidad, la que tiene más atractivo en España, seguida a mucha distancia por Madrid. Es por eso que proliferan este tipo de apartamentos. En muchos casos, los dueños han constituido sociedades y han convertido esta actividad extra en una explotación industrial a través de Airbnb y otras plataformas de internet que perciben comisiones de entre el 9% y el 12% y con esquemas fiscales difíciles de combatir por el fisco.

En todo caso, la propiedad de este tipo de apartamentos está muy diseminada por la capital catalana, aunque los distritos de Ciutat Vella y el Eixample son los que tienen una mayor concentración. Los estudios realizados revelan que es una actividad rentable cuando es en ciudades turísticas, donde los apartamentos y viviendas de temporada tienen una gran rotación y están ocupados al menos el 80% del año. Otra cosa distinta son las segundas residencias en zonas de mar o de montaña, cuyos dueños alquilan esporádicamente en verano o en invierno. A Hacienda le preocupa menos esta actividad temporal.

La Agencia Tributaria descubrió hace unos meses que tanto personas físicas como sociedades se dedicaban al alquiler turístico en negro en Catalunya, en especial en Barcelona, como adelantó EL PERIÓDICO. Tras una detallada indagación de los 20.000 cazados a través de una cincuentena de portales de internet dedicados a la comercialización de estas estancias, Hacienda procesó la información y empezó a requerir a afectados en relación a los ingresos opacos obtenidos por esta vía en el 2011, 2012 y 2013.

El objetivo de la Agencia Tributaria es que los dueños se pongan al día y declaren los ingresos de los ejercicios no prescritos (los últimos cuatro), aunque las reclamaciones que se han hecho hasta ahora se refieren solo a tres. Si son particulares se trata del IRPF e incluso puede afectar al impuesto de patrimonio. Y sin son personas jurídicas, el de sociedades.

En sus trabajos preliminares, Hacienda detectó que entre quienes se dedican a este negocio en negro hay unas cuantas sociedades con un volumen elevado de ingresos y con dos, tres o cuatro inmuebles. Pero a la vez existe «un perfil muy heterogéneo» de personas que alquilan viviendas en negro a turistas en vez de a inquilinos más estables, especialmente en Barcelona. En este segundo apartado hay propietarios que alquilan «desde habitaciones o partes de la vivienda hasta el piso completo» sin declarar ni un céntimo a Hacienda.

SALIR DE LA LAU

De hecho, el negocio potencial existente ha llevado a muchas personas a salir del régimen de la LAU para alquilar los pisos a turistas. La renta que obtienen es bastante más alta que la que pagan arrendatarios estables y, por tanto, con más rentabilidad.

Hacienda inició esta ofensiva el año pasado, tras detectar que el arrendamiento de apartamentos para turistas se había convertido en un boom en ciudades como Barcelona. El plan se extendió luego a otras zonas turísticas de España, aunque su incidencia es menor a la que tiene en la capital catalana.

Uno de los orígenes de estas actuaciones del fisco fueron las quejas tanto del sector hotelero, por competencia desleal, y de comunidades de vecinos afectados y molestos con los inquilinos temporales. Uno de los casos con mayor repercusión fue el de la Barceloneta.