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FIASCO DE UNA AEROLÍNEA

La Generalitat destinó más de 210 millones a Spanair

Un informe de la Sindicatura de Comptes cifra las aportaciones del Govern a la compañía quebrada

La Generalitat aportó 211,25 millones de euros a Spanair entre el 2009 y el 2012, cuando la aerolínea quebró, a través de aportaciones de capital y de préstamos directos o indirectos -para otros accionistas de la compañía-, según un informe publicado este jueves por la Sindicatura de Comptes de Catalunya.

El organismo fiscalizador ha analizado las cuentas de Spanair y de sus accionistas desde que fue adquirida mayoritariamente por inversores catalanes en el 2009 hasta que dejó de operar en enero de 2012, con el objetivo de dilucidar las aportaciones de capital público que recibió la aerolínea, respondiendo a un encargo que le hizo el Parlament.

La Sindicatura no realiza una suma total del capital público aportado dada la diversidad de sociedades de la administración que participaron en Spanair, la multiplicidad de vías por las que apoyaron a la compañía presidida por Ferran Soriano y la combinación de participaciones con inversores privados.

Además, la Sindicatura de Cuentas ha aceptado las alegaciones de Fira de Barcelona en la que esta entidad argumenta que las inversiones que realizó -25,5 millones- procedían de fondos propios, por lo que no pueden considerarse inversiones públicas, pese a que Fira tiene en su accionariado al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat. Este fue también uno de los argumentos esgrimidos por Fira ante las autoridades europeas para negar que se tratase de ayudas públicas encubiertas a la aerolínea.

RED DE SOCIEDADES

El informe sí que pormenoriza la red de sociedades públicas y privadas -y sus interconexiones- que participaron de una u otra manera en la financiación de Spanair en esos años, detallando las aportaciones públicas a través de aportaciones de capital, préstamos, gastos de funcionamiento y avales.

El documento recoge que en 2009 la Generalitat dedicó 44,75 millones de euros a préstamos para financiar la inversión pública --del ámbito del Ejecutivo catalán y del Ayuntamiento de Barcelona-- y privada necesaria para que Spanair pasase a tener mayoría de capital catalán, ya que la aerolínea sueca SAS se quería desprender de la compañía española.

En 2010 el Govern siguió concediendo préstamos a inversores públicos y privados para dedicarlos a Spanair, y además realizó aportaciones de capital a la aerolínea a través de empresas de la Generalitat.

En 2011 optó por la opción de préstamos y préstamos participativos directamente para Spanair por importe de 80,5 millones, y en 2012 prestó 10 millones a la aerolínea a través de la empresa pública Avançsa.