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Wallapop ultima una entrada de capital de 90 millones de euros

El mercadillo virtual en formato 'app' llega ya a Francia, Reino Unido, México y Estados Unidos

La entrada de fondos como Fidelity elevará la valoración de la compañía a casi 900 millones

JOSEP M. BERENGUERAS / BARCELONA

El sector de las start-ups tecnológicas catalanas está a punto de lograr un nuevo hito: Wallapop ultima una gran ronda de financiación de 100 millones de dólares (90 millones de euros) gracias a la cual su valoración que podría alcanzar los 1.000 millones de dólares (900 millones de euros). Será no solo una de las compañías tecnológicas catalanas y europeas más valoradas, sino que lo habrá logrado apenas año y medio después de su lanzamiento.

Wallapop es un gran mercadillo virtual en formato de aplicación gratuita para móviles donde los usuarios pueden vender artículos en solo tres pasos, mientras que cualquier ciudadano puede comprarlos (hay millones de artículos publicados) encontrándolos por posición geográfica, categorías y palabras clave. La compañía fue fundada en octubre del 2013 por Miguel Vicente (fundador de LetsBonus), Gerard Olivé (BeRepublic) y Agustín Gómez (consejero delegado de Wallapop), y en pocos meses la app se convirtió en un éxito de descargas y usuarios.

TRES RONDAS / En un primer momento Wallapop recibió 1,6 millones de euros de Antai (el fondo creado por Vicente y Olivé), Caixa Capital Risc, Bonsai y EsadeBan, mientras que poco después entraron en su accionariado Grupo Zeta, Godó y Atresmedia a través de un intercambio de acciones por publicidad. Tras el éxito inicial, logró 3,5 millones en junio del 2014 en otra ronda de inversión liderada por Accel Partners (inversor de Facebook). Recientemente, la compañía subió de nuevo su caché al captar casi 37 millones de euros en otra ronda de financiación internacional, con el fondo de EEUU Insight Venture Partners (inversor de Twitter, Tumblr) como líder.

Ahora, según han confirmado varias fuentes, la compañía se prepara para un nuevo salto que la colocará en el primer nivel de las start-ups tecnológicas: la compañía negocia una gran ronda de hasta 100 millones de dólares (90 millones de euros) con la estadounidense Fidelity Growth Partners (uno de los mayores fondos de EEUU, que encabezaría la ronda), Accel y otros inversores. La valoración de la compañía, que se ha multiplicado casi exponencialmente en los últimos meses, podría alcanzar los 1.000 millones de dólares (900 millones de euros).

«Gran parte del éxito actual de Wallapop es su salto a EEUU», explica una de las fuentes. La firma ha lanzado recientemente su aplicación en el país, y su aceptación ha sido muy buena, entrando en la lista de las 100 apps más descargadas de la tienda de aplicaciones de Apple (es séptima de su categoría) y de Google Play de Android. La empresa también ha incorporado a su consejo de administrador a Alex Zubillaga, inversor de capital riesgo fundador del fondo 14W y gran conocedor del mercado estadounidense. La app también está disponible en Francia, Reino Unido y México.

La nueva ronda, que según diversas fuentes está en fase de «negociación muy avanzada» y que se espera cerrar en los próximos meses, servirá precisamente para impulsar el salto internacional, con especial atención al mercado estadounidense. Wallapop es totalmente gratuita (no factura), por lo que necesita el capital para crecer más rápido que sus rivales, pues varias propuestas similares están naciendo en diversas partes del mundo y crecer rápido puede ser clave para ser la dominante. La compañía tiene planes para monetizar su tráfico, pero estos quedaron aparcados con la entrada de los fondos estadounidenses, que dan prioridad a ganar tamaño rápido a facturar dinero. Eso sí, la app está realizando actualmente una encuesta entre sus usuarios en la que pregunta si les gustaría que hubiese la posibilidad de introducir un sistema de pago propio en la app. 

INVERSIÓN DE FUTURO / Que una compañía no facture no implica que no pueda tener éxito. El modelo de empresas sin ingresos en el mundo tecnológico es relativamente habitual, en el que los inversores prefieren que primero los productos ganen mucho tamaño a que tengan beneficios rápidamente. Los ejemplos más claros son los de Facebook o Twitter, que antes de introducir publicidad o ganar dinero progresaron primero gracias a la confianza de los inversores. Otras conocidas compañías tecnológicas consideradas de gran éxito como Spotify aún no han entrado en la senda de los beneficios: la compañía perdió 165 millones en el 2014, mientras que un año antes ya había perdido 91 millones.