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Puig ayudará a pillar pisos turísticos fraudulentos

La tasa al sector recaudó 40,9 millones en el 2014, el 6,5% más

Turisme contactará con la Agencia Tributaria para compartir datos

SONIA GUTIÉRREZ / BARCELONA

La Generalitat de Catalunya ofrecerá su colaboración a la Agencia Tributaria (AEAT) para regularizar los pisos turísticos que mantienen su actividad al margen de la ley. El conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, consideró que es una «buena noticia» que Hacienda haya requerido a más de 20.000 propietarios de pisos turísticos que declaren sus ingresos, como avanzó ayer EL PERIÓDICO. Puig se mostró partidario de la colaboración entre ambas administraciones en esta materia, y anunció que su departamento se pondrá en contacto con la AEAT para compartir información.

Las viviendas destinadas al alquiler turístico que no han regularizado su actividad pueden incumplir varias obligaciones, por lo que la caza de estos alojamientos se hace a varias bandas. Por un lado, Hacienda detecta los titulares de pisos que no han declarado los ingresos en el impuesto de la renta (si son personas físicas) o de sociedades (en el caso de personas jurídicas). Por otro lado, la Generalitat comprueba que estas viviendas cumplan con la normativa turística catalana, que estén registradas y que sus clientes paguen la tasa turística establecida. Los municipios, por su parte, son los encargados de conceder las licencias.

Aunque cada administración actúa movida por diferentes intereses, persiguen los mismos alojamientos, por lo que la colaboración entre Hacienda y Generalitat permitirá un control «más eficaz» del sector.

«Nos pondremos a disposición de Hacienda para colaborar y cruzar datos, en la medida que sea posible, porque eso nos permitirá a nosotros, como ordenadores del modelo turístico, mejorar nuestra labor», anunció el conseller. La directora general de Turisme de la Generalitat, Marian Muro, se pondrá en contacto «en los próximos días» con la delegacion de la Agencia Tributaria del Estado en Catalunya para abordar este cometido, añadió Puig.

Actualmente, hay 40.000 viviendas de uso turístico acreditadas en Catalunya, que ofrecen unas 230.000 plazas. El Govern calcula que al menos hay otras tantas en la sombra. «Estamos a mitad del recorrido, podemos hacer aflorar el doble de viviendas de uso turístico», dijo Puig. Sin embargo, el hecho de que el Ayuntamiento de Barcelona haya suspendido la concesión de licencias durante un año y medio, impedirá que buena parte de esta oferta fraudulenta pase a la legalidad.

MAYOR RECAUDACIÓN / La regulación de la oferta oculta ha elevado la recaudación por la tasa turística (entre 0,45 y 2,25 euros que pagan los turistas por pernoctación). Según datos difundidos ayer por el Departament d'Empresa i Ocupació, en el 2014, la Generalitat recaudó por este impuesto 40,97 millones de euros, el 6,56% más que el 2013.

Los hoteles contribuyeron más en valores absolutos (32,6 millones de euros, el 4,7% más), pero la aportación de los pisos turísticos creció más en términos relativos (el 18,24%, hasta los 2,3 millones de euros). La recaudación en turismo rural creció el 32% (265.605 euros) y en los cruceros,  el 35% (270.625 euros). Desde la entrada en vigor de este impuesto, en noviembre del 2012, la Generalitat ha recaudado 82,3 millones.

De los 40,97 millones de euros, el Govern recibió 27,4 millones y los ayuntamientos y consejos comarcales, 13,2 millones (hay parte sin asignar a causa de retrasos). La ley prevé que este dinero se destine a promoción y mejora de los destinos turísticos. Entre las partidas más importantes de la Generalitat, dedicó cinco millones de euros al Circuit de Catalunya, 13 millones a la Agència Catalana de Turisme y cuatro millones en subvenciones para renovar la planta hotelera.

CAMBIO EN LA LEY / De forma paralela al control de pisos turísticos, el Govern ultima un cambio normativo, que se presentará en las próximas semanas, para regular tipos de alojamiento que la ley actual no contempla. El Govern «no cierra las puertas» a la economía colaborativa, dijo, en referencia a plataformas como Airbnb.

La nueva norma será un decreto -no pasará por el Parlament- y abrirá la puerta al alquiler de habitaciones a turistas, según fuentes del sector. Entrará en vigor antes del verano.