25 oct 2020

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+INNOVACIÓN

Una alternativa a la financiación bancaria

Finanzarel es un portal financiero en el que los inversores dan liquidez a las empresas

MAX JIMÉNEZ BOTÍAS

La industria financiera tradicional se ha hecho enormemente pesada y poco eficaz a ojos  de las empresas que necesitan su financiación. «La banca es cara, con muchas sucursales, con muchos empleados, lo que   hace que la rentabilidad que está pagando al inversor sea muy pequeña», considera Paulino de Evan Cardona, uno de los dos socios fundadores de Finanzarel, una plataforma de financiación de empresas independiente del sector bancario, especializada en dar liquidez a facturas y pagarés de pymes.

«Con tecnología es posible reducir una estructura tan costosa y hacer que la transferencia al inversor del coste financiero que tiene una empresa sea más liviana», acota Jorge Bustos, el otro de los fundadores de este market places, cuyo objetivo es poner en contacto a las pequeñas empresas que necesitan financiar su actividad diaria -su circulante- con los inversores que dispone de recursos para prestar. En todo el mundo se desarrollan plataformas de financiación en un nicho de mercado diferentes. El sector crece a una velocidad de vértigo, porque los inversores entienden que, ante la ausencia de rentabilidad por políticas de los bancos centrales de tipos cero, hay que buscar alternativas. Por otra parte, las empresas aún encuentran dificultades para financiarse. «Hay en marcha un proceso de sustitución de la banca», afirma De Evan.

Si no lo hubiera, no habría demasiado interés por estas formas alternativas de financiación. La plataforma acaba de cerrar una ampliación de capital de 700.000 euros para llevar a cabo su fase de consolidación. Han entrado en el capital tres family offices catalanes -«nos han pedido que no trascienda el nombre», explica De Evan- y se ha incorporado como inversor el expresidente del ICO y exconsejero delegado del ICF, Josep Maria Ayala, que tiene una larga experiencia en el sector financiero. «Ahora tenemos el reto de ganarle terreno a la banca en cuota de mercado. Nuestra estrategia será realizar mucho márketing on line y apoyarnos en el boca a boca. Hemos solucionado problemas a pymes, que hablan bien de nosotros y eso atrae a otras sociedades», cuenta Bustos.

De todas formas, se trata de una forma de financiar poco conocida. Hay una necesidad educacional para dar a conocer esta actividad. De hecho, buena parte del trabajo que ahora tienen pendiente la sociedad es dar a conocer la plataforma. «Nos dirigimos al inversor profesional. Vamos a los family offices y a inversores individuales con patrimonio, que están dispuestos a invertir entre 30.000 y 50.000 euros», afirma De Evan.

Para ellos, el proyecto puede ser  atractivo, porque el rendimiento también lo es y el perfil de riesgo es bajo. La rentabilidad después de impuestos están entre el 7% y el 9%, aunque ahora el mercado todavía no es del todo eficiente y hay empresas que cogen financiación a precios más altos. «Nuestra práctica ha demostrado que a medida que te financias entre la comunidad de inversores que tenemos y te das a conocer, los tipos de financiación son más bajos», explica De Evan.