LA ECONOMÍA EUROPEA

El motor alemán se gripa

El Gobierno de Merkel revisa a la baja la previsión de crecimiento para este año y para el 2015

Gabriel llega a la rueda de prensa para comentar la evolución de la economía alemana, ayer.

Gabriel llega a la rueda de prensa para comentar la evolución de la economía alemana, ayer. / REUTERS / AXEL SCHMIDT

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J. M. FRAU
BERLÍN

«Austeridad, austeridad, pero no crecimiento». Con estas palabras iniciaba el lunes Wolfgang Münchau su columna semanal en la edición digital de Der Spiegel. El experto del Financial Times afirmaba que, con su política económica basada en austeridad y en la elaboración de unos presupuestos sin nueva deuda para el año 2015, el Gobierno de Angela Merkel está consiguiendo su aislamiento internacional.

Con su comentario, Münchau se adelantaba un día a la esperada revisión de crecimiento a la baja anunciada ayer por el ministro de Economía y vicecanciller, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, que no hizo más que oficializar las previsiones que diferentes organismos, tanto alemanes como internacionales, habían anunciado en el mismo sentido. El socio socialdemócrata de Merkel se aferró al robusto mercado laboral para paliar los efectos del anuncio de un crecimiento menor del esperado. Llegó a vaticinar, incluso, que el año próximo volverá a alcanzar un récord en cuanto al número de personas ocupadas, con 42,8 millones de trabajadores. Sin embargo, el mensaje central es que la principal economía de la zona euro, el motor de Europa, crecerá menos de lo previsto hace solo unos meses.

El ministerio de Economía fija un crecimiento del 1,2% para este año, en lugar el 1,8% que había estimado en su anterior proyección. Para el año que viene, el crecimiento será del 1,3%, frente al 2% previsto. De las palabras de Sigmar Gabriel se desprende que la desaceleración de la economía del país está provocada por la debilidad de sus principales socios, es decir, la Unión Europea: «Sobre todo Europa». Ha respondido Gabriel a la pregunta de los factores que explican la desaceleración de la economía. «La crisis geopolítica (fundamentalmente Ucrania) ha aumentado la incertidumbre en Alemania y el lento crecimiento mundial está pesando sobre la economía», añadió.

«La situación sigue siendo buena, como antes», aseguró. «La economía sigue creciendo y la tasa de desempleo es baja. La demanda interna está intacta, el mercado laboral es robusto », declaró. En efecto, la tasa de paro se mantiene rozando el 7%, un dato que siempre exhibe con orgullo el Gobierno de Merkel como uno de sus principales logros. La revisión a la baja tiene que ver con el dato, conocido la semana pasada, de una caída del 5,8% en agosto en las exportaciones, base de la economía del país.

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SIN ALARMISMO 

«No hay razón para el alarmismo ni para cambiar el rumbo de la política del Gobierno alemán», concluyó el ministro, dejando claro que las críticas a su política no harán variar, al menos de momento, la obsesión por la austeridad, defendida a ultranza por el ministro de Finanzas y hombre de confianza de Angela Merkel, el democristiano Wolfgang Schäuble. «Endeudar más a Alemania no va a generar más crecimiento en Italia, Francia, España o Grecia». Gabriel respondió así a las demandas de que Alemania invierta más para fomentar el crecimiento. Él sostiene que los culpables de la situación son otros, y que la segunda y tercera economía de la zona euro, es decir, Francia e Italia deberían fomentar reformas para generar crecimiento.