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La revolución de la banca

Emilio Botín pasa a la historia como el gran renovador del sector financiero español

OLGA GRAU / BARCELONA

Emilio Botín (Santander, 1934), hijo, nieto y biznieto de banqueros ha fallecido este miércoles a la edad de 79 años mientras trabajaba en el despacho de su casa, antes de ir a la sede del banco en Boadilla del Monte.

Desde que nació en Santander el 1 de octubre de 1934 estuvo predestinado a la banca. Su padre, Emilio Botín-Sanz de Sautuola y López fue su maestro, al que sucedió en el banco. Sagaz, astuto, incansable trabajador, Botín fue hasta hoy uno de los  banqueros más influyentes en todo el mundo. El Santander es hoy el primer banco europeo y está en los primeros puestos del ránking mundial.

Estudió en Bilbao, la cuna de la banca española. Allí, obtuvo la licenciatura en Derecho y Economía por la Universidad de Deusto y allí conocería también a Paloma O'Shea Artiñano, natural de Guetxo (Vizcaya), con la que se casaría en 1958 y con la que tuvo seis hijos: Ana Patricia, Carolina, Paloma, Carmen, Emilio y Francisco Javier. Botín entró por primera vez como empleado en la sede del paseo de Pereda de Santander en 1958 y fue creciendo en el banco hasta que el 19 de noviembre de 1986 asumió la presidencia.

El banco que hoy es el primero de Europa, era uno de los más pequeños de España. Su primera declaración de intenciones fue anunciar que dejaría de participar en los almuerzos de los grandes, Central, Hispano, Bilbao, Vizcaya, Santander y Popular. Él no quería ser esclavo de las ataduras y de los pactos de los banqueros que se repartían el mercado.

LA BATALLA DE LAS SUPERCUENTAS

La primera gran revolución que implementó Botín y que marcó un antes y un después en la banca española fue el lanzamiento de la Supercuenta. Llegaba a España la primera cuenta remunerada. En solo un año captó un 15% del total de los depósitos y su cuota de mercado subió el 50%. Este modelo le sirvió años más tarde para romper el mercado en los países de América Latina en los que desembarcó el banco español en su proceso de internacionalización.

Botín fue también el artífice de la adjudicación de Banesto. El 25 de abril de 1994 se decidía en subasta a sobre cerrado la adjudicación del paquete de control de la entidad que había sido intervenido por el Banco de España el 28 de diciembre de 1993.

FUSIÓN CON EL CENTRAL HISPANO

Con la toma de control de Banesto, el Santander se aupaba al liderazgo del sector en España. Pero la guinda fue el anuncio por sorpresa, el 15 de enero de 1999, de la fusión del Banco Santander con el Banco Central Hispano. La integración supuso sumar Santander, Banesto, Central e Hispano Americano. A partir de ese momento, el músculo financiero del banco le permitió empezar una fuerte expansión en América Latina con la compra de grandes bancos en México (Grupo Serfin) y Brasil (Banespa), además de otras entidades en Argentina, Chile o Venezuela.

LA PASIÓN DE LA FÓRMULA 1

Botín, conservador e innovador a un mismo tiempo, más sensibe que otros muchos banqueros a la actividad universitaria y la cultural, tuvo en los últmos años una nueva pasión, la Fórmula 1. Con su audacia de siempre, supo congeniar con Fernando Alonso y con Ferrari. El amante de las altas revoluciones ha sucumbido solo al bombeo de su corazón.     

Temas: Emilio Botín

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