05 abr 2020

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INTERNACIONALIZACIÓN

El negocio de las brasas

La empresa Josper, fundada en 1969 en Pineda de Mar, posee la única patente mundial de hornos de brasa Cuenta entre sus clientes con chefs de la élite gastronómica internacional

CARME ESCALES
BARCELONA

Maderas duras y aromáticas son el origen de la brasa de carbón vegetal que, a 350 grados de temperatura, brasea carnes y verduras en restaurantes de prestigio internacional en 96 países. Lo hace en el interior de un horno de patente catalana que fue ideado en 1969 por un restaurador de Pineda de Mar, Pere Juli, y un herrero de la población, Josep Armangué.

Tratando de mejorar la ancestral técnica de cocción a la brasa que se utilizaba en las masías, quemando la madera en recipientes cerámicos que tapaban con sacos para convertir la leña en brasa, Pere Juli, dueño de un restaurante, quiso fabricar un cubículo de acero con entradas de aire que pudieran cerrarse a voluntad.

Para hacerlo, se asoció con el herrero del pueblo y probaron que la carne braseada allí quedaba más sabrosa. Sus nombres, Josep y Pere, bautizaron el invento, el primer horno Josper y única patente mundial de horno de brasa. Es la firma con la que hoy trabajan chefs de reconocimiento internacional y con la que la empresa del Maresme prevé facturar este año 11 millones de euros, tres más que el pasado año. Entre sus clientes figuran las cocinas de La Petit Maison en Londres, el Mandarin Oriental en Kuala Lumpur y Moscú, Joe Cipolla en Milán y las de los chefs Albert Adrià,  Nandu Jubany y Berasategui,

«Nuestra presencia en casi cien países, cifra que esperamos completar este año, hace que las coyunturas económicas adversas que se puedan dar en algunos destinos contrarresten la tendencia alcista que experimentan otras economías emergentes», apunta el director comercial de Josper, Manu Yebras.

Josper exporta más del 70% de su producción y entre sus principales clientes están los mercados de Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Francia. Bolivia ha sido la última incorporación a su cartera de clientes. «La ventaja del horno Josper es que la elevada temperatura sella el alimento externamente, mantiene su melosidad interna, logrando brasear y no cocer el producto. Eso le confiere un aroma a brasa y una textura que sorprende a los grandes chefs», detalla Yebras.

Nuevas instalaciones

Fábrica, almacenes, oficinas, laboratorio de R+D+I y un espacio de showroom de 300 metros cuadrados para que los cocineros prueben el horno in situ completan los 5.000 metros de la recién inaugurada ampliación de las instalaciones de Josper en Pineda. En este espacio se han agrupado las oficinas y la fábrica que emplean a 45 trabajadores.