06 abr 2020

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EXPORTACIÓN AGROALIMENTARIA

Del Baix Camp a China

El aceite Escornalbou, de la Cooperativa de Riudecanyes, empieza a comercializarse en el lejano oriente como artículo gurmet El producto, que se vende en 10 países, llegará a Rusia

ESTHER CELMA
RIUDECANYES

Son tal solo 250 socios entre los pueblos de Riudecanyes, Duesaigües y Vilanova d'Escornalbou (Baix Camp), pero el aceite Escornalbou Gourmet que producen desde la Cooperativa de Riudecanyes, bajo la DO Siurana, se obsequia en China como un regalo en casos de mucho compromiso. Un reciente acuerdo con una distribuidora de productos gurmet por cinco años se traduce en unas exportaciones de dos contenedores portuarios al año, con la previsión de cerrar el lustro con 10 contenedores anuales, calcula el director comercial, Gonzalo Cambra.

Un palmarés de premios, tanto nacionales como internacionales, arropan a este aceite de oliva extra virgen vinculado «a la tranquilidad, la tierra y la naturaleza», resume Cambra. «Empezamos una estrategia de valor añadido cuatro años atrás y fructifica poco a poco», añade. La pasada campaña, la cooperativa, que facturó 1,4 millones, produjo casi 300.000 litros de aceite, exportó el 30% a 10 países y pronto sumará, además de China, a Rusia a su cartera de clientes.

En paralelo a la exportación enfocada a la línea gurmet, el aceite de esta cooperativa lucha, con más imaginación que recursos, por hacerse «un hueco en el mercado nacional», porque «aunque parezca mentira, en Catalunya no hay cultura de aceite y su consumo está por muy por debajo de la media».

En este sentido, han establecido alianzas de distribución con grandes cadenas, entre las que destaca Caprabo. También cuentan con prescriptores de primera línea, como el chef dos estrellas Michelin Xavier Pellicer, que lo comercializa bajo su propio nombre o la publicidad que da ser el aceite en la boda del barcelonista Iniesta. Pero con todo, no sería suficiente.

«Invertimos 1,5 millones de euros en modernizar las instalaciones, ahora el molino es de acero inoxidable, hemos cuadriplicado la capacidad de moltura y preservado así, aún más, la calidad del producto», señala Josep Maria Serret, gerente de la cooperativa. Josep Anton Caballé, el presidente, subraya: «Hemos dado un paso más allá del concepto de agrotienda, aquí integramos un Centro de Interpretación de los Frutos del Paisaje, que atrae turistas y ayuda a promocionarnos y a las ventas».

La clave es «no parar de innovar». En este sentido, desgrana Cambra, fueron «de los primeros en envasar con marca propia» en 1997 y «en apostar por la comunicación 2.0». La última novedad, la certificación ecológica del molino y la envasadora. Entretanto, catas de aceite para profesionales, rutas de oleoturismo y una propuesta singular: desayunar un aceite tranquilo entre olivos centenarios.