04 jul 2020

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Un empleo solo permite salir de la pobreza en el 50% de los casos

Bruselas alerta que las duras condiciones laborales impuestas con la crisis no permitirán revertir el empobrecimiento de la población europea

ELISEO OLIVERAS / Bruselas

El lograr un empleo ya no es garantía de poder salir de la pobreza en la Unión Europea (UE) debido a las duras condicionales laborales y los bajos salarios impuestos con la crisis. Los datos revelan que conseguir un empleo sólo permite salir de la pobreza en el 50% de los casos de media en la UE, según revela el informe anual sobre empleo y condiciones sociales en Europa en el 2013 que ha presentado la Comisión Europea. En España, el porcentaje es incluso más bajo: sólo el 35% de las personas expuestas a la pobreza y exclusión social que encontraron un puesto de trabajo lograron salir de la pobreza, precisa el citado informe. 

"Desafortunadamente no podemos decir que tener un empleo equivalga necesariamente a un nivel de vida decente", ha reconocido el comisario europeo de EmpleoLaszlo Andor, al presentar el demoledor informe sobre los estragos de las crisis entre los trabajadores y el agravamiento de la desigualdad social en los países más afectados, como España. El 12% de los trabajadores con empleo en España se encuentran precisamente expuestos al riesgo de pobreza, mientras que la media de la UE se sitúa en el 9,2%, detalla el informe del Ejecutivo comunitario.

"El significante incremento del riesgo de pobreza entre la población trabajadora es una de las consecuencias sociales más tangibles de la crisis económica en Europa", ha señalado Andor. "Aunque el paro se reduzca gradualmente como se prevé en la UE, esto no será suficiente para revertir el incremento de la pobreza que se ha producido, especialmente si continúa la polarización salarial por el aumento sobre todo de empleos a tiempo parcial", ha advertido el comisario.

El 24,8% de la población de la UE se encuentra expuesta al riesgo de pobreza, cuyo umbral se fija en unos ingresos inferiores al 60% de la media nacional. En España el porcentaje llega hasta el 28,2%. El informe destaca que la situación se ha agravado a causa del drástico recorte en los gastos sociales que han aplicado los gobiernos europeos desde el 2011.