27 may 2020

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Miles de pisos abandonados pasan a ser peligrosos por su deterioro

El cambio de propiedad, las adjudicaciones a la banca y las quiebras dificultan el mantenimiento

SALVADOR SABRIÀ / Barcelona

Cuando la gente se pregunta dónde han ido a parar buena parte de los créditos que concedió la banca en el auge del 'boom' inmobiliario, solo tiene que dar una vuelta por cualquier ciudad, ya sea de la costa o del interior, para ver cómo una porción importante de este pastel dinerario se ha convertido en hormigón y ladrillo que se deteriora a marchas forzadas porque las obras están paralizadas o los pisos acabados no se venden. La casuística es muy dispar, pero todos los casos tienen un elemento en común: la degradación del parque de vivienda en el que se invirtieron millones de euros en los últimos 10 años, con los consiguientes problemas de seguridad y de salubridad para los vecinos.

El desequilibrio entre la oferta y la demanda (en 10 años el parque de vivienda aumentó un 26%, mientras que la población española lo hizo solo un 15%, según un informe del Ministerio de Fomento), unido a la caída en picado del empleo y la subida disparada de los impagos de créditos e hipotecas, ha creado un movimiento de millones de cambios de propiedades y adjudicaciones a bancos con un marasmo legal y judicial que dificulta todavía más el mantenimiento de millares de pisos y obras a medio hacer.

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