Las patronales de bancos y cajas mantienen contactos para unirse

Las conversaciones se iniciaron el año pasado, continuaron hace unos días y están aparcadas

La AEB y la CECA creen que la operación tiene sentido pero estiman que aún no es el momento

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PABLO ALLENDESALAZAR / OLGA GRAU / Madrid / Barcelona

A comienzos del 2008, había más de 50 entidades de crédito relevantes en España, y bancos y cajas de ahorro se repartían el negocio financiero prácticamente al 50%. Hoy, en cambio, apenas sobreviven 12 instituciones importantes, y las pocas cajas que no han sucumbido operan a través de bancos. ¿Tiene sentido con este panorama mantener dos patronales distintas en la banca? La respuesta en el sector es unánime: no.

De hecho, ya se han producido los primeros movimientos para cambiar esta situación. La patronal de los bancos (Asociación Española de Banca, AEB) y la de las antiguas cajas (Confederación Española de Cajas de Ahorro, CECA) han mantenido contactos para abordar su fusión, según ha podido saber EL PERIÓDICO de distintas fuentes de ambos subsectores financieros.

«La AEB se ha aproximado a la CECA y parece que Isidre Fainé (presidente de CaixaBank y de la patronal de las cajas) tiene buena disposición, pero dice que no es el momento», explica un alto ejecutivo de un banco. «Hubo conversaciones para fusionarse hace unas semanas, pero el tema viene del año pasado», precisan en otra entidad.

En el entorno de la cúpula de la CECA también confirman que se han producido contactos y defienden que la unión «tendría sentido, pero no es el momento» de llevarla a cabo. «No es una prioridad ahora mismo, pero se producirá a medio plazo», mantienen. No es previsible que la situación cambie, apuntan, hasta que acabe, en marzo del 2014, el mandato de Miguel Martín, exsubgobernador del Banco de España y presidente de la AEB.

BUENA DISPOSICIÓN / No es que Martín esté en contra de integrar a los bancos de cajas. «Nosotros somos una asociación que admitimos a quien quiera. Todas las cajas dicen que se van a convertir en bancos. Si quieren integrarse, se integran. Si prefieren hacer otra asociación paralela, lo aceptaremos igualmente. Al final acabaremos todos en el mismo sitio», aseguró en marzo del 2011. «El hecho de que una caja sea dueña del primer banco del país me llena de felicidad. Les invito a venirse a la AEB, y ya dejaría de ser un banco fuera de la AEB», abundó en marzo del 2012, en referencia a CaixaBank.

El problema es, más bien, la situación interna de la asociación de los bancos. «Los dos grandes no se llevan bien (Santander y BBVA). El equilibrio de poderes ha provocado años de bloqueo y la tiene sumida en la inacción», se lamenta un banquero. «Yo creo que Fainé no quiere hacer la fusión ahora porque tiene su altavoz en la CECA y no debe compartir el poder con nadie, ya que el resto de cajas o no existen o son mucho más pequeñas», afirma.

CRÍTICAS INTERNAS / Martín, añade, está en una «posición difícil, porque no hay estrategia» clara. «Tiene buenos técnicos, pero no hay estrategia. Se debería hacer algo, pero parece imposible», coincide un directivo de otro de los bancos asociados. Muchas entidades reconocen que han «echado de menos» un papel más activo de su asociación para defender y explicar la posición de la banca en asuntos polémicos, especialmente en el de los desahucios y la dación en pago.

En el entorno de la AEB, en cambio, se defiende que la organización sí ha actuado y se afea la actitud de la CECA. «Nos han dejado solos y no es de recibo, porque son ellos (por las antiguas cajas) los que echan a la gente a la calle y nos toca dar la cara a nosotros», argumentan.

Fuentes cercanas a la cúpula de la patronal de las cajas, en cambio, explican que la desaparición de buena parte del sector (por fusiones, nacionalizaciones y compras) ha obligado a redirigir radicalmente la función de la entidad. La labor patronal, explican, se ha tenido que reducir a la mínima expresión.

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BANCO DE SERVICIOS / Además de una asociación sectorial, la CECA ha sido tradicionalmente también una caja, que se dedicaba a prestar servicios financieros a sus asociadas y a otras empresas. Como el resto de entidades de ahorro, la institución se ha convertido en un banco (Cecabank) para seguir cumpliendo esa función. Y también, como ellas, ha tenido que reducir su estructura y su plantilla.

Además de pilotar esta transformación, la cúpula de la CECA, explican, ha tenido que estar más pendiente en los últimos años de ejercer de lobi con los Gobiernos de PSOE y PP (que han aprobado reformas legales de las cajas) que de defender al sector de cara al público. Hasta que no se culminen estos cambios legales, añaden, no conviene la unión con la AEB.