Efectos de la crisis en el sector financiero

Los pequeños accionistas tensan la junta de Bankia nacionalizada

Goirigolzarri se compromete a reducir los activos tóxicos del banco en 30.000 millones en tres años

Más de 100 minoritarios intervienen para pedir que se exijan responsabilidades a los exgestores

Goirigolzarri preside la junta de Bankia realizada en Valencia, en la que se registraron diversos momentos de crispación.

Goirigolzarri preside la junta de Bankia realizada en Valencia, en la que se registraron diversos momentos de crispación. / MIGUEL LORENZO

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MAX JIMÉNEZ BOTÍAS
VALENCIA

«Quiero pedir perdón a los clientes de Bankia por haberles vendido acciones basándome en informaciones que me dieron mis superiores. Hay que poner orden en esta situación. No es posible que quienes nos han estafado y esquilmado queden impunes». La frase es de Xavier Caballera Gibert, director de oficina de Bankia en Perelada, también accionista, y da cuenta con mucha claridad del contenido de las intervenciones -algunas bastantes crispadas-- de la mayor parte de los 102 accionistas que pidieron la palabra para dar a conocer su opinión ayer en la primera junta de accionistas que preside José Ignacio Goirigolzarri con el banco ya nacionalizado.

«Hablo en nombre de mis padres», se escuchó con reiteración a lo largo de las más de cuatro horas de intervenciones. Hijos de jubilados, pensionistas, ancianos de más de 80 años a los que se les colocaron participaciones preferentes y acciones de la salida a bolsa basándose en la confianza tradicional entre cliente y trabajadores de las oficinas bancarias, dañada ya sin posibilidad de reparación. «Engaño», «estafa», «robo», «queremos que nos devuelvan nuestro dinero», «queremos que se pidan responsabilidades», retumbaron con reiteración ante el gesto circunspecto de Goirigolzarri y del resto de miembros del consejo de administración que presidieron la reunión.

PÉRDIDA DE VALOR / No bastó para calmar los ánimos de los accionistas que Goirigolzarri esbozara un gesto de solidaridad al comunicar en la junta: «Soy consciente de las pérdidas de valor que ustedes han tenido en sus inversiones en Bankia en los últimos meses. Lo cual lamento profundamente». Pero varios de los accionistas que intervinieron reprocharon al actual presidente de Bankia que no quiera iniciar acciones de responsabilidad sobre los anteriores gestores del grupo. «Si tuviéramos conocimiento de que se han producido infracciones, se llevarían a cabo las acciones oportunas», se limitó a decir. En todo caso, un buen número de los que intervinieron avisaron de que ellos sí presentarán demandas para depurar responsabilidades.

Goirigolzarri adoptó un compromiso ante la junta: reducir en 30.000 millones de euros los activos improductivos tóxicos del banco en el espacio de tres años. Ese volumen supondría bajar en un 50% los activos adjudicados del sector inmobiliario así como los créditos morosos que se han derivado de los préstamos a promotores y particulares. El volumen de esos activos tóxicos supone en este momento 60.000 millones de euros.

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Entre el rumor de los cláxons de los conductores, que al pasar frente al Palacio de Congresos de Valencia -donde se celebró la junta de accionistas-- daban a conocer su queja sobre la reestructuración del sistema financiero y sobre el rescate de Bankia, Goirigolzarri se comprometió asimismo a mejorar la ratio de eficiencia del banco al 40%, desde el 60% actual, en línea con las entidades más solventes del sector financiero español.

Recordó asimismo el plan de racionalización de los consejos de las entidades participadas, según el cual el grupo reducirá un 75% el número de consejeros, que asciende a 1.068 actualmente.

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