31 may 2020

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La seguridad

El blindaje policial contrasta con la ausencia de protestas

Los asistentes a la cita del BCE se movieron en convoyes rodeados de policías

Solo 10 'yayoflautas' se manifestaron ante la cumbre de banqueros de la UE

ANTONIO BAQUERO
BARCELONA

Barcelona no es Bagdad, aunque ayer las fuerzas policiales actuaron como si lo fuera. La ciudad amaneció tomada por miles de Mossos d'Esquadra, policías nacionales y guardias civiles, que custodiaron a los asistentes a la cumbre del Banco Central Europeo como si por toda la ciudad acecharan comandos terroristas dispuestos a acabar con ellos. Sin embargo, en la ciudad no se registró ningún disturbio relacionado con la cumbre. La única manifestación que preocupaba a la policía era la de los universitarios contra las tasas, que pasó sin incidentes.

Como en una ciudad en guerra se movía la delegación del BCE. Los asistentes iban a bordo de convoyes de furgonetas que se desplazaban en cápsulas, es decir, rodeados de vehículos policiales y con francotiradores apostados en los tejados alerta por si aparecía alguna amenaza imprevista. Ayer, la única amenaza fue una concentración de diez yayoflautas ante el Centro Internacional de Convenciones de Barcelona, donde, para acceder, los periodistas debían pasar cuatro controles.

DURAN CRITICA A LA POLICÍA NACIONALEso sí, conscientes de que el foco mediático estaba puesto en Barcelona, el Ministerio del Interior y la conselleria homónima compitieron en ver quién aparecía más en los medios. En la calle, la presencia de Mossos d'Esquadra y de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía se multiplicó con decenas de furgones apostados ante las sedes del banco de España y Hacienda. Así, aunque no hubo cortes de calles, los ciudadanos vieron una gran presencia policial además de oír durante toda la jornada el vuelo de dos helicópteros. Los Mossos utilizaron de forma aún más visible agentes de paisano con brazalete.

La Conselleria d'Interior eludió facilitar información sobre el coste del operativo y justificó el despliegue. «La violencia de los disturbios de la huelga general ha obligado a estas medidas», señalaron fuentes del departamento, que destacaron que la cumbre apenas ha afectado el día a día de los vecinos de la ciudad.

Al dispositivo le surgió un inesperado detractor. El líder de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, criticó desde Georgia la excesiva presencia de Policía Nacional. «En Georgia he visto imágenes de Barcelona, llena de policía estatal. Me parece una exageración. ¡Se han pasado!», dijo en su cuenta de twitter