27 nov 2020

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Las luces de Volkswagen

Andreu Solà, que empezó en Seat, es responsable del diseño de la iluminación y las llantas de la marca alemana. El catalán ha desarrollado ópticas LED para varios modelos actuales

XAVIER PÉREZ / Barcelona

Martin Winterkorn, presidente del grupo Volkswagen; James Muir, presidente de Seat, y Matthias Rabe, vicepresidente de investigación y desarrollo también de Seat, no tienen ningún problema en reconocerlo: «El diseño de las luces de nuestros coches es de un español». Su nombre: Andreu Solà Gomfaus.

Ingeniero de 48 años, empezó en Seat en 1989, donde desarrollo las ópticas de varios de los modelos que actualmente se encuentran en la calle, como los Altea y los León. En Martorell coincidió con Walter Da Silva, entonces jefe de diseño de la marca española, y en el 2003, tras enamorar a Martin Winterkorn (que era el máximo responsable de Audi desde el 2002), este se lo llevó a la marca de los cuatro aros tras un breve paso por Lamborghini.

En Audi recibió todo el reconocimiento de sus jefes y fue uno de los puntales en el diseño y desarrollo de los grupos ópticos LED (siglas de Light Emitting Diode) del modelo deportivo Audi R8. Dejó Ingolstadt hace cinco años y hoy está en Volkswagen, en Wolfsburg (Alemania).

Solà posee un gran número de patentes para el grupo Volkswagen en materia de ópticas y también en llantas (una de las cuales es un sistema antirrobo que montan varios modelos del grupo alemán). Aunque el primer LED de la historia se desarrolló en 1927, la industria no lo adaptaría hasta los años 60, y no sería hasta el 2004 cuando Audi lo introdujo en la automoción, montando por primera vez luces de conducción diurna de tipo LED. Poco a poco la marca lo fue introduciendo en todos los grupos ópticos de sus modelos. Detrás de ellos, Andreu Solà.

Su labor en el diseño de las ópticas es una de las más importantes en el desarrollo del un vehículo. «La clave del éxito reside en una combinación de creatividad, fantasía y lógica. Pero eso no quiere decir que los faros convencionales hayan muerto», explicaba Solà en al anuario de Audi del 2006, y añadía al respecto: «La iluminación es muy importante y los faros son elementos de los que los diseñadores dependen para dar identidad y alma a los vehículos. Los LED son más compactos y ocupan menos espacio, por lo que en el futuro será posible transformar el rostro de un coche con mayor facilidad. Pero los automóviles siguen siendo productos de consumo esclavos de las emociones humanas ».Desde su mesa de Wolfsburg, la aportación de Solà es clave. «Desde Seat somos líderes en iluminación dentro del grupo», afirmaba Matthias Rabe hace unos días. La huella de Solà en la marca española sigue teniendo luz, mucha luz.