10 ago 2020

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ARTÍCULO PUBLICADO EN 'THE NEW YORK TIMES'

Un ejecutivo de Goldman Sachs acusa a la firma de "tóxica y destructiva"

El exresponsable en Europa, Oriente Próximo y África denuncia que el banco usa a los clientes como "marionetas" para ganar dinero

Goldman Sachs, uno de los principales bancos de inversiones del mundo, es una cultura tóxica y destructiva que desprecia a sus clientes, a los que califica de "marionetas" y a los que aconseja "timar", según afirma un prominente ejecutivo de la firma en un artículo en el New York Times.

Greg Smith, que presentaba su dimisión coincidiendo con la publicación del texto, era director ejecutivo y responsable de la firma en Europa, Oriente Próximo y África del banco de inversiones, donde trabajó durante 12 años. En su diatriba acusa a Goldman Sachs de haber despreciado la cultura empresarial de 143 años y haber virado hacia posiciones en las que solo interesa ganar dinero con el desprecio hacia el cliente.

El exejecutivo, que comenzó en la firma nada más salir de la universidad, explica que abandona el puesto porque no comulga con los valores impuestos por el nuevo orden de la banca, implicada en distintos procesos de auditoría y valoración, entre ellas las cuentas de Grecia antes del rescate.

Smith llama a recuperar la cultura de velar por los intereses del cliente, a despedir a aquellos ejecutivos que solo piensan en ganar dinero aun a costa de los clientes y a la ética. "Creo que he trabajado aquí el tiempo suficiente para entender la trayectoria de su cultura, su personal y su identidad. Y puedo decir honestamente que el entorno actual es el más tóxico y destructivo que he visto nunca", señala.

En el artículo, titulado 'Por qué abandono Goldman Sachs', Smith remarca que la cultura fue siempre una parte vital del éxito de Goldman, una entidad íntegra y humilde que hacía siempre lo correcto para sus clientes. "No era todo hacer dinero, esto por sí solo no hubiera sostenido una entidad tanto tiempo", añade Smith, quien lamenta que ya no quede "ni rastro" de esa cultura que le hizo trabajar en la entidad durante muchos años.

En concreto, Smith carga con el trabajo llevado a cabo por el actual consejero delegado de la entidad, Lloyd C. Blankfein, y su presidente, Gary D. Cohn, quienes serán recordados como los responsables de este deterioro de la cultura de Goldman, que representa la "más seria amenaza" para la supervivencia del banco.

A este respecto, argumenta que en las reuniones de ventas de derivados no se dedica un solo minuto a preguntar dudas sobre cómo se puede ayudar a los clientes, sino que tratan únicamente de ver cómo se les puede sacar el máximo dinero. "Me pone enfermo la frialdad con la que hablan de timar a sus clientes", señala Smith, quien subraya que en los últimos cinco meses ha visto a cinco directores gerentes diferentes referirse a sus clientes como 'muppets' (marionetas), algunas veces incluso en correos internos.