Medidas contra el desempleo

Menos cuotas sociales para los mayores de 55 años

Las empresas pagarán entre un 25% y un 100% menos de cotizaciones

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ANTONI FUENTES
BARCELONA

El retraso de la edad de jubilación hasta los 70 años aprobada por el Gobierno tenía un cabo suelto. Es difícil que los trabajadores se jubilen más tarde si sus empresas los despiden a la primera de cambio. Por eso, el Consejo de Ministros dará el visto bueno el próximo viernes a un paquete de medidas que forman parte de una hoja de ruta para reducir el desempleo entre los trabajadores que tengan 55 años o más. Con el fin de convencer a las empresas de los beneficios de mantener a estos trabajadores en plantilla, la estrategia recurrirá a una reducción de los costes laborales a través de descuentos en las cotizaciones sociales que oscilarán entre el 25% y el 100% en función de la edad del empleado.

El criterio básico es que a más edad del empleado, la compañía en la que trabaja recibirá más bonificación en las cuotas que paga por él hasta llegar a la exención total. Hasta ahora, esas bonificaciones empezaban a los 59 años, por lo que el Ejecutivo tendrá que ampliar la franja a cubrir al adelantarla a los 55 años.

CONSEJO DE MINISTROS / Esta medida forma parte de laEstrategia global de empleo de las personas trabajadoras de más edad 2012-2014que aprobará el Consejo de Ministros mediante un acuerdo. El plan, al que se comprometió el Gobierno en el pacto sobre pensiones firmado en febrero pasado, marcará la hoja de ruta que tendrán que seguir las administraciones en los próximos tres años. La secretaria de Estado de Empleo, María Luz Rodríguez, aseguró ayer a este diario que, en todo caso, los detalles de las medidas tendrán que acordarse entre el Gobierno, las autonomías y los agentes sociales.

La estrategia para los empleados de 55 años es «un complemento natural de la reforma de las pensiones con el fin de prolongar la vida activa». El coste para el Estado de las bonificaciones y el resto de medidas de apoyo al colectivo se financiará, en parte, con las aportaciones exigidas a las grandes empresas con beneficios que quieran prejubilar a su plantilla. El caso más sonado en los últimos meses fue el de Telefónica.

Las medidas para conseguir el mantenimiento de los contratos en el colectivo a partir de 55 años también incluyen la promoción de los contratos de relevo, una fórmula explorada hasta ahora en la industria que consiste en que los trabajadores se retiran parcialmente y son sustituidos por jóvenes.

FORMACIÓN / Otra asignatura pendiente que intenta superar el plan es la escasa formación que reciben los trabajadores más veteranos. Según las cifras del Ministerio de Trabajo, los mayores de 55 años solo representan el 10% de los empleados inscritos en cursos de formación.

La estrategia prevé otra batería de medidas si no es posible retener a los trabajadores en activo en las empresas. La más novedosa consiste en nuevos incentivos para la reincorporación al mercado de trabajo basados en complementos de cotización o de salario para compensar las malas condiciones de empleos nuevos. «Los sueldos por debajo de la prestación de desempleo y las cotizaciones bajas que les pueden perjudicar en la jubilación son dos motivos importantes de rechazo de empleos por parte de los mayores de 55 años», aseguró Rodríguez.

Además, los parados en la franja final de la vida laboral también contarán con ayudas para poner en marcha su propio negocio, unas subvenciones que hasta ahora estaban reservadas a jóvenes hasta un máximo de 35 años. En caso de que estas medidas no den resultado, el Servicio Público de Empleo ofrecerá «trabajos de colaboración social» a los desempleados a partir de 55 años.

Finalmente, la tercera pata del traje laboral a medida para este colectivo incluye medidas para permitir la reducción de jornada o el cambio de puesto de trabajo en caso de que los empleados no se adapten a su antiguo empleo por un excesivo riesgo laboral.

El acuerdo que aprobará el Ejecutivo también tira de las orejas a los sindicatos y a las empresas al pedir que reconsideren las cláusulas de los convenios que establecen la jubilación obligatoria.

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El colectivo al que se dirige la estrategia suma el 12% de la población ocupada y el 14% de los desempleados. Además, un 65% de los 377.000 parados de 55 años o más que había al finalizar el segundo trimestre de este año entran en la consideración de desempleo de larga duración.

La baza a favor de esos empleados es, según Rodríguez, que «el envejecimiento de la población jugará a su favor ya que los convertirá en más necesarios en las empresas, que no se podrán permitir prescindir de ellos con tanta facilidad».