05 abr 2020

Ir a contenido

PRIMERA JORNADA DE LA HUELGA GENERAL

Disturbios y multitudinarias protestas en Grecia contra los planes del Gobierno

Los enfrentamientos en Atenas se han saldado con 21 heridos y 25 detenidos

Grecia ha vivido este miércoles una de las protestas más multitudinarias de las últimas décadas, en la primera jornada de una huelga general de 48 horas contra las políticas de austeridad del Gobierno y en la que se han registrado violentos disturbios en Atenas y en otras ciudades. Los enfrentamientos en la capital griega entre radicales y policías se han saldado con 21 heridos leves, 15 de ellos agentes, que han sido atendidos por los servicios de emergencia. La policía ha detenido a 25 personas.

En la manifestación en Atenas, una de las mayores marchas en años, han participado unas 120.000 personas según los sindicatos, mientras que la policía rebaja la cifra hasta los 70.000 asistentes. Carteles en los que se podía leer "Que se vaya el FMI", "No he robado y no pago" "Abajo con la barbarie económica" se han podido contemplar en las manifestaciones masivas por toda la geografía griega, especialmente en las mayores ciudades, como Salónica, Volos y Patras.

Tras una manifestación pacífica por las calles atenienses que ha concluido ante el Parlamento, grupos de manifestantes radicales se han enfrentado a la policía, que había desplegado un cordón de seguridad en torno a la Cámara baja. Los policías han empleado gases lacrimógenos y cargas para dispersar a los grupos violentos, que han lanzado piedras y bombas incendiarias, así como losas y adoquines a los agentes desplegados ante las escalinatas del edificio parlamentario.

Decenas de manifestantes han prendido fuego a contenedores y a una de las garitas policiales situadas a la entrada del Parlamento, donde se ha debatido la última tanda de medidas de austeridad, sin que se ocasionaran heridos. Grupos de violentos han roto escaparates de comercios, paradas de autobuses, todo tipo de mobiliario urbano y las fachadas de los hoteles de lujo situados en la plaza de Sintagma.

Subidas de precios

En las principales ciudades del país se han repetido las escenas de violencia entre grupos de manifestantes y la policía, aunque aún se desconoce la cifra de posibles heridos y detenidos. Según los sindicatos griegos, la huelga general ha tenido un seguimiento de entre el 90% y el 100% de los trabajadores griegos, duramente golpeados por la crisis y que en el sector público han visto perder hasta el 40% de su poder adquisitivo por los recortes y las subidas de precios.

Además, ha quedado paralizado el transporte ferroviario y el marítimo, y cientos de vuelos han sido cancelados por la participación en la huelga durante 12 horas de los controladores aéreos. Las protestas contra las draconianas medidas de austeridad del Gobierno seguirán este jueves, día en el que se votará en el Parlamento un proyecto de ley para aplicar los recortes adicionales exigidos por los acreedores internacionales, los socios de la eurozona y el FMI.

La ley prevé el pasar a 30.000 empleados públicos a una reserva previa a su despido antes de fin de año, mayores recortes en los salarios públicos, la rebaja del salario mínimo y la posibilidad de evitar los acuerdos colectivos en la contratación de trabajadores.

Sin apoyo de la oposición

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, ha fracasado en sus intentos de conseguir el apoyo a estas medidas de los líderes de los partidos de la oposición. Así, Papandréu tendrá que contar solo con los 154 escaños de su grupo socialista, de un total de 300 de sus diputados, algunos de los cuales también han expresado sus discrepancias contra unas medidas que, según dicen, "llevan a la pobreza".

Para cerrar filas, Papandreú ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario horas antes de la votación, según informó la oficina del primer ministro. Por su parte, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, ha alertado sobre los efectos de una eventual bancarrota del país, al afirmar en el Parlamento que "una muerte económica no tiene resurrección posible, sino que lleva a la muerte económica de una o dos generaciones siguientes".