La crisis del euro

Grecia anuncia un nuevo impuesto inmobiliario para reducir el déficit

Papandreu equipara la situación que vive el país con la del estado de guerra

El Gobierno heleno prevé recaudar 2.000 millones de euros hasta finales de año

El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, antes de su comparecencia de ayer, en Salónica.

El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, antes de su comparecencia de ayer, en Salónica. / AFP / ARIS MESSINIS

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EL PERIÓDICO
ATENAS

En vista de que los planes de austeridad no son suficientes para cumplir el objetivo presupuestario, el Gobierno griego anunció ayer un nuevo impuesto inmobiliario durante los próximos dos años, una medida suplementaria para ganarse la confianza internacional y asegurarse las ayudas económicas de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con la nueva tasa el Ejecutivo espera recaudar 2.000 millones de euros hasta finales de año. Tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario en Salónica, que se prolongó cuatro horas, el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, explicó que la «prioridad inmediata» es respetar los objetivos presupuestarios para el 2011, fijados en 17.100 millones de euros, que se tendrán que reducir hasta los 14.900 millones de euros el año próximo.

CONTRACCIÓN DEL 5% / Venizelos reconoció que la recesión que sufre Grecia es superior a la prevista, con una contracción del 5% del producto interior bruto (PIB), frente a las previsiones que apuntaban al 3,8%.

El nuevo impuesto inmobiliario supondrá el cobro adicional de una media de cuatro euros por metro cuadrado, que oscilará según el nivel adquisitivo de cada propietario: 50 céntimos en las zonas más pobres y 10 euros de máximo en las áreas más adineradas. Además, políticos y altos funcionarios renunciarán a una paga mensual de sus salarios.

La Comisión Europea recibió con satisfacción la medida, anunciada unos días antes de que los inspectores de la UE y el FMI lleguen a Atenas para escuchar cómo el Gobierno prevé afrontar los retrasos en los objetivos fiscales. Si la reunión es favorable, se podría desbloquear la entrega de 8.000 millones del siguiente tramo del plan de rescate aprobado en el 2010. El pasado 2 de septiembre, los inspectores suspendieron su visita y reprocharon a Grecia el retraso en las medidas convenidas.

LA SOMBRA DE LA QUIEBRA / El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, confió en que el nuevo impuesto permita alcanzar las metas fiscales y que los inspectores completen su misión a finales de este mes. Destacó el «compromiso» de Atenas por llegar a los objetivos del 2011 y el 2012 al adoptar las «necesarias medidas de consolidación».

El primer ministro, Giorgos Papandreu, adoptó ayer un tono bélico para defender con vehemencia las acciones de su Gobierno. «Esta situación es como estar en guerra y pedir dinero al pueblo griego para comprar armas», dijo.

Sin el siguiente tramo de ayudas, Grecia estará condenada a la quiebra. Pero no peligra solo este préstamo. Las incertidumbres también se ciernen sobre el segundo plan de rescate, aprobado en julio, de 160.000 millones de euros: la participación del sector privado no está cerrada, Eslovaquia se niega a dar su aprobación, Holanda amenaza con no hacerlo y Finlandia insiste en obtener garantías a cambio. «Haremos lo que haga falta para obtener la aprobación de los parlamentos de la zona euro y para asegurarnos acuerdos con 400 bancos», dijo Papandreu.

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ALEMANIA / Grecia está sometida a crecientes presiones de los mercados y de otros países. En Alemania, las voces que exigen más esfuerzos al país heleno se intensifican. En un artículo publicado hoy enDie Welt, el ministro de Economía germano, Philipp Rösler, no excluye la quiebra «ordenada» de Grecia para salvar el euro. «Para estabilizar el euro, no puede haber más tabús», escribe.

Papandreu rechazó de plano la posibilidad de que Grecia salga del euro, ya que crearía «un efecto dominó que podría llevar a la disolución de la zona euro».

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