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FORTALEZAS Y DEBILIDADES DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

La mejora del sector exterior

Los devastadores efectos en las exportaciones desde el inicio de la crisis ya han sido superados

J.O.
BARCELONA

Si en algún ámbito la crisis se ha superado ese es el del sector exterior. Cuando en septiembre del 2008 Lehman Brothers colapsó, el comercio internacional fue la primera de sus victimas. Así, las exportaciones españolas de mercancías retrocedieron cerca del 15% en el 2009 (desde 190.000 a 160.000 millones de euros), y en Catalunya la caída fue igualmente intensa, aunque ya en el 2010 la recuperación fue notable (casi 186.000 millones de euros en exportaciones).

Por su parte, el 2011 ha contemplado una acentuación de esta mejora y, en el primer semestre, se han superado los valores previos de exportación a la crisis, mientras que los indicadores turísticos anticipan una temporada histórica. Parte de esta recuperación refleja el descenso de precios del sector exportador, aunque ahora sin la ayuda de devaluaciones de la peseta, como en otras crisis. Otra parte deriva del aumento de la renta en Europa y el deterioro del norte de África, así como de la fortaleza importadora de Alemania y los países emergentes.

Dado que todavía continuamos generando déficit exterior, que se añade a nuestro endeudamiento, no es secundario que nuestras exportaciones se hayan recuperado de esa forma. Este sesgo del crecimiento hacia la demanda externa es lo que el país necesita, y vamos a necesitar los próximos años. Y ello tanto porque la demanda interna no va recuperará avances importantes, como por la necesidad de reducción de nuestro endeudamiento internacional. Ese es el cambio del modelo productivo que necesitamos. Estamos ya en él. Aunque muchos no se hayan enterado.