reordenación del sector financiero

Catalunya Caixa solicitará otros 1.000 millones de ayudas al FROB

La entidad ya recibió 1.250 millones para su fusión el año pasado

Fernando Casado

Fernando Casado

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EL PERIÓDICO
MADRID

Catalunya Caixa tiene previsto solicitar otros 1.000 millones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), adicionales a los 1.250 millones que recibió el pasado julio. La entidad, surgida de la fusión de las cajas de Catalunya, Manresa y Tarragona, ha alcanzado ya un preacuerdo con el Banco de España para ampliar su apelación a las ayudas públicas a lo largo del primer trimestre, según afirmó ayer Efe citando fuentes financieras.

Portavoces de la entidad afirmaron desconocer si la decisión está tomada, pero no la desmintieron. Desde hace meses, en cualquier caso, se da por sentado que la caja va a tener que acudir de nuevo al FROB. La razón es que fue una de las cinco instituciones españolas que suspendió las pruebas de resistencia a la banca europea del pasado verano. Además, resultó ser la que necesitaba una mayor cantidad de recursos adicionales: 1.032 millones.

DURAS CONDICIONES / La Unión Europea ha decidido someter a la banca del continente a unas nuevas pruebas en este comienzo de año. Catalunya Caixa podría recibir los fondos públicos antes, para lograr aprobar la prueba, o después, una vez se conozca el alcance de sus actuales necesidades de capital.

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El Banco de España ha rechazado la petición de la caja que preside Fernando Casado de tener acceso a los nuevos fondos mediante una línea de crédito de la que disponer en función de sus necesidades. La aportación del FROB se hará como hasta ahora: mediante una inyección directa y puntual de capital.

Esta segunda operación, con todo, va a tener algunas diferencias respecto a la primera. Por una parte, su aprobación será más rápida, ya que requerirá menos trámites burocráticos al tratarse de una ampliación de la ayuda. En cambio, será más cara (10% de interés, frente al 7,5% anterior), debido al encarecimiento sufrido en la financiación exterior de España por la crisis de la deuda. Es la razón de que algunas entidades que tenían pensado pedir más fondos, como Unnim (150 millones), estudien otras vías.