PERJUDICADA POR UN FRAUDE 'ON LINE'

Los ahorros perdidos

Internet pone a prueba la seguridad de la banca y su relación con los clientes

Tiene la desagradable experiencia de haberse convertido en una caso singular de fraude bancario a través de internet. Ha perdido 30.000 euros de una cuenta que ni siquiera estaba vinculada a la operativa 'on line' de su entidad financiera.

Los ahorros perdidos

CARLOS MONTAÑÉS

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MAX JIMÉNEZ BOTÍAS
BARCELONA

Carme Cabeza, una profesora de primaria de Badalona, tiene hoy la certeza de que la operativa bancaria a través de internet ofrece riesgos que no son fáciles de prever o evitar. El phishing -conseguir datos bancarios por medio de un correo electrónico- o el framing -clonar páginas de internet para obtener los datos, como el pin bancario, que se aporta a las webs origina-

les-, son prácticas fraudulentas que parecen poco sofisticadas comparadas con la experiencia que acaba de vivir relacionada con una cuenta que tenía abierta en un sucursal del Banco Santander. Le ha costado la pérdida de 30.000 euros sin que ella llegara siquiera a teclear su clave.

Carme tiene contratado el servicio on line del banco y por medio de una cuenta asociada puede realizar operaciones bancarias a través de internet que debe validar mediante firma electrónica y los número secretos correspondientes. «Solo dispongo yo de esas claves y sigo las pautas recomendadas para realizar las operaciones», explica esta profesora.

Además disponía de un contrato de depósito a plazo fijo que no estaba vinculado con la cuenta de internet, dotado con 25.000 euros.

Los hechos

El pasado 15 de octubre, Carme intentó entrar en la web del banco para revisar las operaciones realizadas, pero no pudo hacerlo, el sistema no reconocía su contraseña habitual. «Llamé al servicio de atención al cliente para cambiar la contraseña y consultar la cuenta», dice. Al entrar, finalmente, descubrió que dos días antes se habían ingresado en esa cuenta 6.000 euros procedentes de la tarjeta de crédito de Carme, cuyo límite corresponde a esa cifra. Además, se habían ingresado 25.000 euros procedentes de la cancelación anticipada de la cuenta a plazo fijo no vinculada a la cuenta de internet. Lo más grave venía después: entre el 13 y el 15 de octubre se hicieron cinco disposiciones por valor de 6.049 euros con destino a varias cuentas del Santander. Es decir 30.245 euros volaron de su cuenta.

El rastreo de las operaciones realizado por la policía acabó en una cuenta a nombre de una tal Marisela García Abreu registrada en un banco de Santo Domingo.

Aunque a Carme no se le ocurre cómo pudo haber pasado, entiende que con cierta frecuencia los estafadores consiguen de manera fraudulenta claves para operar en internet. Pero lo que no alcanza a comprender es que el banco haya permitido que se cancele de forma anticipada una cuenta a plazo sin que el titular hubiera firmado la cancelación. «Tampoco recibí en mi móvil, tal como es habitual al realizar una operación, ningún mensaje de confirmación de esas operaciones, ni tampoco de la cancelación del depósito», se lamenta.

En todo caso, esa argumentación es la base para formular la reclamación que ha presentado al servicio de atención al cliente del Santander a través de Adicae, la asociación de usuarios de la banca. El abogado de esa asociación, Ángel Torrero de la Cruz, considera que se trata de un caso singular de fraude a través de internet. «Es el primero que yo he visto y pone de manifiesto que los bancos deberían tener un sistema de seguridad adecuado para evitar que se pueda acceder a cuentas que no están vinculadas con el servicios on line. Si no es así, cualquiera está expuesto al fraude», sostiene.

Otra cuestión

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El caso, además, platea otra cuestión, según Carme: «¿Por qué el banco no ha devuelto el importe de lo que se ha defraudado si ha quedado claro que se ha producido una irregularidad que es responsabilidad de la entidad: dejar que se cancele un depósito sin que el cliente haya firmado esa cancelación?» La entidad no le ha dado aún respuesta. De hecho, el caso sigue en el departamento de atención al cliente. El banco señala que es un caso atípico y que la respuesta se le comunicará en próximas fechas.

Los servicios de atención de la banca, así como el de reclamación del Banco de España se ven obligados a atender cada vez con mayor frecuencia fraudes relacionados con la operativa on line. Entre las demandas recientes que tiene en marcha Adicae, figura una contra Barclays por framing en las que se han visto perjudicados varios clientes de la entidad. Al menos 30 han presentado una reclamación contra el banco británico.