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Fundador de vLex

Lluís Faus, un abogado en Silicon Valley

Ha roto con el anquilosamiento de las editoriales jurídicas con el servicio de información jurídica por internet «con más visitas del mundo» y consigue el 30% de los ingresos en el exterior

MANEL TORREJÓN
BARCELONA

En tejanos y en mangas de camisa, Lluís Faus (34 años) es la antítesis del licenciado en Derecho envarado dentro de un traje de consultor o del ceremonioso letrado cuya vestimenta se camufla con los muebles de un juzgado. Los cantos de sirena de internet impidieron que ejerciese la abogacía. En el 2000, el año en que la burbuja tecnológica se hinchó tanto que estalló, lanzó un servicio de información jurídica a través de internet. «La búsqueda de información jurídica me frustraba: emergía internet y los profesionales aún trabajaban con fichas intercambiables, con volúmenes que llegaban con meses de retraso y con cederrones trimestrales». Abolió aquella Edad de Piedra: hoy su compañía, vLex, atiende un millón de visitas únicas al día –«tenemos más accesos que nadie, aunque aún no más suscriptores»–, factura cuatro millones de euros (un millón de euros de beneficio bruto) y cuenta con oficinas en el californiano Silicon Valley, la capital tecnológica del planeta.

Faus tiene más que ver con los empresarios cool del valle del silicio que con las sagas españolas de la edición de contenidos legales. Dice que los grandes del sector han malinterpretado internet. Lo han visto solo como un canal donde volcar los cederrones que antes enviaban por correo a sus clientes. «Nosotros somos 100% on line. Ofrecemos contenidos legales –normativa, jurisprudencia, textos refundidos, libros, revistas, etcétera– de 134 países. Nuestro valor: centralizamos toda esa información y la ofrecemos al instante; garantizamos que el modelo de contrato o la normativa son los vigentes; y ofrecemos contenidos en exclusiva».

En un sector autárquico por tradición, vLex genera el 30% de las ventas en el exterior (50% para el 2010). Y es que los tiempos han cambiado. Así como la economía se ha internacionalizado, las leyes, también. El comercio entre países crece, pero cada nación tiene su particular bagaje jurídico. Y los delitos cruzan más las fronteras. De nuevo cosas de la globalización. La masa crítica de consultas de la firma hace de sus estadísticas un rico reflejo de tendencias: «Las peticiones de nuestros clientes chinos nos hablan del fuerte flujo de inversiones de ese país en África».

Faus empezó con un modelo de negocio basado en la publicidad, que se desmoronó con la debacle punto.com. 3i, que había puesto 1,5 millones de euros, salió con minusvalías. Se corrigió la estrategia y hoy lo que da de comer son las suscripciones y las consultas puntuales. La clave: exhaustividad y exclusividad del contenido. Tienen digitalizada, por ejemplo, la revista La Notaría, del Col·legi de Notaris de Catalunya, desde el primer número en 1858.

La sociedad ofrece 35 millones de recursos jurídicos a despachos, universidades y gobiernos. Muchos contenidos son de pago, parte de ellos provistos por editoriales y grupos de medios con los que tienen acuerdos.