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CONMOCIÓN EN EL MUNDO FINANCIERO

Un multimillonario alemán se quita la vida tras arruinarse en la bolsa

Adolf Merckle, de 74 años, se arrojó a las vías del tren cerca de su domicilio

El empresario perdió 400 millones en una operación especulativa

EL PERIÓDICO
FRÁNCFORT

Adolf Merckle, la quinta fortuna de Alemania y la número 94 del mundo --según la revista Forbes-- salió el pasado 5 de enero de su casa a mediodía y no regresó. Su familia denunció la desaparición y ayer se supo que alrededor de las 16.30 horas se había arrojado a las vías del tren que pasa cerca de su residencia, en la localidad de Blaubeuren, en el estado de Baden-Württermberg, al suroeste de Alemania.

Los datos se conocieron después de que el diario Die Welt los divulgara en su edición por internet y recorrieran todo el mundo. No es la primera vida que se cobra la última crisis entre la clase adinerada (ya han habido otros dos casos), pero sí que constituye un hecho que rememora sucesos similares ocurridos con motivo el gran crack de 1929 y que parecía algo más propio de Wall Street que de la Bolsa de Fráncfort, llamada coloquialmente kapitalistendom, la catedral de los capitalistas.

La familia del multimillonario confirmó que el motivo del suicidio había sido precisamente "la situación de sus empresas ocasionada por la crisis financiera y la incertidumbre que va a unida a ella, así como la impotencia de no poder actuar". En un comunicado, los familiares revelaron que Merckle, de 74 años, estaba "desesperado por la imposibilidad de manejar la situación".

Aunque estas hayan sido las razones de fondo que empujaron al multimillonario a esta dramática decisión, la más próxima fue seguramente el resultado desastroso de una operación especulativa realizada con acciones de Volkswagen.

PÉRDIDAS MILLONARIAS

El financiero pudo perder alrededor de 400 millones de euros al apostar a que las acciones del fabricante de automóviles iban a bajar. Estas inversiones en corto han sido una de las causas de la crisis financiera porque hacían bajar el valor de las compañías.

La mala fortuna de Merckle se puso en evidencia cuando Porsche, primer accionista de la empresa, aumentó su participación en Volkswagen y se aseguró el 75% del capital lo que hizo subir la cotización de la compañía automovilística.

Esta mala inversión obligó al millonario a pedir un crédito puente a cerca de 30 entidades bancarias y repercutió en el valor en bolsa de su principal empresa, la HeildelbergCement, ante el temor de que tuviera que vender la participación para hacer frente a las pérdidas.

El temor no se ha disipado. Esta no ha sido la única operación financiera que le ocasionó cuantiosas pérdidas. El grupo cuenta, además, con la empresa que produce los medicamentos genéricos Ratiopharm. HeildelbergCement vale hoy en bolsa un 70% menos que hace unos meses y la negociación con la banca para refinanciar la deudas por el momento no han dado resultado alguno.