ANIVERSARIO DE LA FUNDICIÓN HISTÓRICA DE LES MASIES DE VOLTREGÀ

La Farga Lacambra se convierte en la primera compañía industrial catalana que alcanza el bicentenario

Lo celebrará con un libro conmemorativo y la inauguración del Museo del Cobre

Capital humano  Trabajadores de La Farga Lacambra en Les Masies de Voltregà a principios de siglo XX.

Capital humano Trabajadores de La Farga Lacambra en Les Masies de Voltregà a principios de siglo XX. / ARCHIVO / BRANGULÍ

3
Se lee en minutos
JOSEP M. BERENGUERAS
BARCELONA

En 1808, en plena ocupación napoleónica, el sabadellense Francesc Lacambra Pont fundó en el barrio portuario de la Barceloneta una pequeña fundición que se dedicaría a la producción de objetos de cobre y bronce (clavos, ollas, campanas y otros productos) para la marina de vela catalana. En el 2008, La Farga Lacambra, compañía perteneciente al hólding La Farga Group y que se dedica a la fabricación y comercialización de semielaborados de cobre, se convierte en la primera empresa industrial catalana que alcanza el bicentenario.

"Vamos a homenajear el ingenio y esfuerzo de los fundadores de la empresa",afirmó en la presentación de los actos de celebración del aniversario el presidente del grupo, Vicenç Fisas. La compañía editará un libro que repasa la trayectoria de la empresa y recorre la historia del cobre, e inaugurará el 16 de abril el Museo del Cobre, un proyecto en el que se han invertido 2,5 millones de euros. Conferencias, jornada de puertas abiertas y una cena de gala, completarán los actos del bicentenario.

Adaptación

La empresa se ha ido renovando y adaptando a los nuevos tiempos desde su fundación. El deseo de ampliar el negocio de fabricación de láminas de cobre y la dificultad de mantener la actividad industrial en el corazón de Barcelona condujo a Lacambra a arrendar, en mayo de 1852, el antiguo molino de Ordeig (Les Masies de Voltregà, Osona) para convertirlo en una fragua con laminador. La producción se orientó hacia la fabricación de grandes planchas, y a mediados de los 60 se creó una auténtica colonia industrial en el Ter.

Los años pasaban y la empresa se consolidaba, diversificando la producción (trefilado, alambrón) y ampliando instalaciones. Ni la muerte del fundador de la compañía, en 1870, paró la evolución de la empresa, que seguiría en manos de sus descendientes 170 años. Durante la guerra civil española la empresa fue colectivizada y la producción se destinó a finalidades militares, y una vez acabada la guerra, la empresa volvió a manos de los Lacambra.

Deudas y crisis

Recuperada de la posguerra, la empresa emprendió una nueva fase de inversiones orientadas a adaptar la fábrica y la colonia a los nuevos tiempos. Los 60 fueron años de auge del sector metalúrgico, y La Farga ganó clientes como Pirelli y Seat.

Pero los 70 traerían la peor crisis de la historia a la empresa: deudas, difícil coyuntura económica, imposibilidad de obtener más créditos de los proveedores y falta de materia prima. El despacho de abogados Castejón y Asociados se encargó de buscar una salida: cuatro nuevos socios que habían participado en la búsqueda de soluciones crearon La Farga Lacambra (1980), que se encargaría de la comercialización de los productos. Pero era necesario acogerse al plan de reconversión de las industrias del cobre y, para recibir las ayudas, el Gobierno exigió que la nueva sociedad absorbiera la antigua. Cambió de dueños y se recuperó.

Nueva sociedad

"Hoy, la compañía está en manos de otra familia, la Fisas-Guixà",explicó el presidente del grupo. Además de ser La Farga Lacambra la"líder del sur de Europa en reciclaje de cobre",la empresa se ha diversificado en dos nuevas sociedades de producción: La Farga Tub, que produce y comercializa tuberías de cobre; y La Farga Rod, que ha iniciado su actividad este año (22 millones de inversión) y que produce alambrón desde cátodo (material no reciclado).

Noticias relacionadas

El grupo, que tiene 270 trabajadores, prevé cerrar el ejercicio 2007 con unos beneficios de 9 millones de euros y 507 millones de facturación. En el 2008, con la Farga Rod y el previsible ascenso del precio del cobre, prevén facturar 915 millones de euros."Pasaremos de las 115.000 toneladas a las 200.000",según el consejero delegado del grupo, Oriol Guixà.

El futuro de la empresa está garantizado, con el gran crecimiento previsto para este año y la apuesta por la I+D (3 millones),"uno de los secretos del grupo"."Aquí está el verdadero PIB català. Este es el futuro de nuestro país",señaló el presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Miquel Valls.