Narcís Serra, vicepresidente de la nueva Applus+

Los propietarios de la certificadora cierran la venta por un importe de 1.480 millones

Carlyle se queda el 70% del capital, y un grupo de cajas catalanas, el 23%

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MAX JIMÉNEZ BOTÍAS / BARCELONA

Narcís Serra, presidente de Caixa Catalunya, será vicepresidente en Applus+, la empresa de certificación de Aguas de Barcelona (Agbar) que ha sido vendida al fondo de capital riesgo Carlyle Group y a un grupo de cajas encabezado por la segunda entidad de ahorros catalana.

Carlyle y Agbar comunicaron ayer que finalmente se ha cerrado la operación que fue anunciada el pasado 24 de julio. La crisis financiera del verano y la concreción de un plan de negocio que aglutinara al grupo de cajas --algunas de las que en principio anunciaron su participación han desistido finalmente-- y a varios empresarios catalanes han demorado hasta ahora la venta.

Pedro de Esteban, director general y miembro del comité europeo de inversiones de Carlyle, será el presidente del consejo de administración de Applus+. Contará con dos vicepresidentes: Ernesto Mata --hasta ahora presidente-- y Narcís Serra. Joaquín Coello, director general de la compañía mantendrá la primera responsabilidad ejecutiva, además de convertirse en accionista con un pequeño porcentaje. El consejo ratifica así al antiguo equipo directivo.

CONTRATO DE VENTA El contrato de venta fue firmado ayer por Agbar (53,1%), Unión Fenosa (25%) y Caja Madrid (21,9%), que recibirán 1.480 millones de euros por desprenderse de sus participaciones, que suman el 100% del capital de Applus+. Carlyle controlará la mayoría de las acciones, con el 70%, mientras que el 23% estará en poder de la sociedad Volja Inversiones 2007. Caixa Catalunya es el primer accionista de esa firma, con el 7,76% del capital. El segundo socio será la firma GTD del empresario Carlos Kinder, con el 5,02%. Las cajas de Sabadell, Manresa y Girona suman una participación del 5,17%. Los empresarios Roman Sanahuja, Andreu Costafreda y Juan Manuel Soler aglutinan una participación del 4,85%. Además, el fondo de capital riesgo Itermediate Capital Group (ICG) y el equipo directivo controlarán otro 7%.

ICG, asimismo, ha participado en la financiación bancaria de la operación, que ha contado con un crédito sindicado de 1.085 millones de euros concedido por Barclays, Caja Madrid, Société Générale, La Caixa, Calyon, Mizuho, Caixa Catalunya, Unicredito y Commerzbank.

Como no podía ser de otra forma, Agbar calificó la operación como "muy positiva". La filial de La Caixa ha ingresado 541,6 millones de euros con la venta, de los que 210 millones son plusvalías netas.

La sociedad comunicó que las plusvalías se destinarán a financiar el crecimiento del grupo en la gestión del ciclo integral del agua y en salud, los dos sectores principales de actividad. Además, servirá para mantener la estabilidad financiera.

El fondo norteamericano Carlyle, que opera en España desde sus oficinas de Barcelona, abiertas en el 2001, tuvo que competir con la francesa Eurazeo para hacerse con el control de Applus+, después de que otros inversores, como el británico BC Partners, quedaran descolgados en la fase final de la venta.

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SEGUNDO INTENTO La operación cerrada ayer no ha sido el único intento por parte de los accionistas de Applus+ de desprenderse de la empresa de certificación. En el verano del 2006 se planteó la enajenación en favor del fondo británico Candover por 1.200 millones de euros. El fondo, finalmente, desistió de la compra, lo que le costó el puesto al entonces consejero delegado de la empresa catalana, Sergi Pastor.

Applus+ está presente en los cinco continentes --en países como Estados Unidos, India, Finlandia, Australia y Nigeria-- y cerró el pasado ejercicio como una facturación de 546 millones de euros y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 77 millones de euros.