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10 DIBUJANTES DE CÓMIC SACAN PUNTA AL OFICIO

David Rubín: "El hecho de dedicarte al cómic en España es una cuestión de héroes"

Joel Mercè Ana Sánchez

¿Cuándo empezó a pintar algo en la vida? El primer cómic que recuerdo lo hice en 1º de EGB. Me gustaba una chica y no sabía cómo declararle mi amor.

¿Cómo se dibujaría a sí mismo? Intento sacarme más guapo de lo que soy, porque no soy imbécil.

Su frase de bocadillo favorita. Le voy a decir una de una de mis obras: “Un héroe no es aquel que gana una batalla, sino quien aun sabiendo que igual no la gana se lanza igualmente a pelear”.

¿Usted es un héroe? El mero hecho de dedicarte al cómic en España es una cuestión de héroes.

¿Cuántas horas trabaja al día? Un día bueno (en el que trabajo poco), no bajo de las 8, 10 horas.

¿Proyectos? Para final de año sacaré con Astiberri un cómic en colaboración con el guionista Marcos Prior: 'Gran hotel abismo'. Es un golpe sobre la mesa al statu quo.

¿Para qué sirven los cómics? Es algo que puede hacerte pasar un buen rato y al mismo tiempo hacerte pensar, incluso hacer que te cuestiones a ti mismo.

Tómele el pulso al mundo del cómic. ¿Presión arterial? Está mejor que nunca. Seguimos teniendo el gran problema de que, a nivel industrial, es muy difícil vivir de esta profesión si solo trabajas en España. Pero no es imposible. Aquí el mercado es ahora mismo uno de los más variados y de una calidad altísima. Tampoco hay que pararse a descorchar champán, queda mucho camino por hacer.

Los lectores de cómics son... Muy variados. Ahora ves de todo: gente de todas las edades, muchísimas mujeres. El sector femenino, tanto en lectoras como en autoras, ha aumentado muchísimo. Han traído un soplo de aire fresco.

¿Dónde está el negocio? En conseguir cuantos más lectores mejor. Y eso pasa por algo que hasta hace muy poco no se hacía: que las editoriales y los autores apuesten por la promoción.

¿Qué tienen en común los dibujantes de cómic? La pasión por el cómic.

¿Lo más surrealista que le ha pasado? Con mis primeros cómics, en los que hablaba mucho del desamor, en las sesiones de firmas venía muchísima gente a contarme sus problemas. También una vez dije en Facebook que no me había gustado un cómic y, un año después, en el Salón del Cómic de Barcelona, vino su autor a decirme que me quería partir la cara. Es un mal que acontece bastante en esta profesión: la falta de autocrítica.

¿El sitio más raro donde ha visto uno de sus dibujos? En Ourense, mi ciudad natal, la fachada del pabellón de los Deportes está entera con un dibujo mío. Y es un dibujo que ahora no me gusta nada, ja ja ja.

¿Cómo es el futuro del cómic? Yo aguardo que sea bueno. Viendo lo que se ha avanzado en 10, 15 años, esto solo puede ir hacia arriba.

Un cómic a devorar. 'Necrópolis', de Marcos Prior.