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Conozca a Manuel Carrasco como la palma de su mano

Le leemos la mano al 'extriunfito', que se ha cansado de que le juzguen. "Sí, yo fui de 'OT', ¿qué te molesta?', canta en su nuevo disco, 'Bailar el viento'

Ana Sánchez

Información de primera mano de Manuel Carrasco. 

Información de primera mano de Manuel Carrasco.  / Foto: RICARD FADRIQUE Dibujos: ANA SÁNCHEZ

DE ANTEMANO

Lo del cante le viene de su padre, pescador. “Canta muy bien”, dice sacando pecho. “Tengo la imagen de subirme al mostrador del bar, cuando hacían cuentas los marineros, y que me dijera: ‘Cántate algo’. Y yo pasaba el plato”, se ríe. Ese fue su primer sueldo. “Mi primer concierto pagado”, carcajada.
Nombre completo: Manuel Carrasco Galloso. De gallo no tiene nada. 13 años después de 'OT', no ha perdido el deje cercano de pueblo (es de Isla Cristina) ni esa aura de gratitud de concursante. Arrastra –ya con aburrimiento– el estigma de 'triunfito' (es de la segunda generación), aunque ya va por su séptimo disco de pop flamenquito-melódico y ha ejercido este año de coach novato en 'La voz kids'. Aún sigue componiendo para dos agrupaciones de Carnaval de su pueblo.
El nuevo disco, 'Bailar el viento', es “mucho más luminoso”, resume él. “He estado viviendo una etapa mucho más serena y madura –añade–. Es un tópico, pero es verdad”. Vuelve a componer canciones de amor. “El amor está en este disco”. Eso significa que… “Que estoy muy feliz”, se ríe. 
34 años. Nadie lo diría, pero es tímido. “Soy más de escuchar que de hablar”. Cabezota, impulsivo, independiente. Y muy despistado (se le olvidan las letras de sus canciones). ¿Adicciones? Cervezas con amigos y acumular pulseras en las muñecas. “De amigos, de fans, de momentos”. Se guía por la intuición. “Me ha ido mal cuando no me he fiado de mí”.

Usted sí que puede decir que ha pintado algo en la vida: fue pintor de brocha gorda.

Algunas canciones he pintado y algunas paredes [se ríe].

¿Sus hermanos siguen trabajando en la misma empresa de pinturas?

Sí. 

Ha vivido muchas vidas, dice.

Digamos que he vivido muy deprisa. 

De pequeño llevó corsé.

Me pilló un coche con 8 años. 

Se dislocó tres vértebras. Un año de reposo.

Sí, estuve como un año y medio con el corsé. Y pasé bastante tiempo en el hospital. Sí, sí, fue un momento… [Se calla, mira hacia arriba, donde se rebuscan los recuerdos]. Me acuerdo del colegio, de tener el aparato y los niños meterse conmigo y esas cosas.

¿Eso curte el carácter?

Sí, sí. La verdad es que yo siempre he sentido que tenía un mundo interior bastante fuerte.

pintando eso no se saca. 

No, no. Pero hacía otras cosas mientras pintaba. Hacía agrupaciones de Carnaval y ahí componía y dirigía a un grupo de 15 chavales.

“Tengo miserias”, canta en su nuevo disco. “14 marcas que me duelen como el alma”. ¿Que son…?

Pues no se las voy a enumerar [se ríe]. Todos arrastramos ese tipo de cosas que, al final, son las que nos hacen ser como somos. Ese levantarnos, caernos, levantarnos, caernos.

¿Y qué es lo que le hace a usted ser como es?

Para empezar, han sido mis padres y el entorno donde me he criado. Yo creo que de ahí me viene mi personalidad fuerte.

El mar. Su padre es pescador.

Lo ha sido. Los paisajes de mi infancia y de mi vida, y los olores... Todos tienen que ver con el mar. Mi familia se ha ganado el sustento con el mar.

Eso también curte.

Hombreee... Yo me crié en un barrio lleno de buscavidas y de gente que vive el día a día. La mayoría no estudiaba, eran mariscadores, marineros, chatarreros. Éramos gente que vivíamos en la calle. 

Aprendió a buscarse la vida enseguida.

Sí. Yo era de los que iban a la playa descalzo. Tenía dos centímetros de la planta del pie negra [se ríe]. Los olores de la bajamar de allí [de su pueblo, Isla Cristina, en Huelva], el olor de la ropa de mi padre viniendo de la mar, las gaviotas sonando cuando me despertaba por la mañana temprano. Son cosas que tengo ahí. 

Ha tenido una vida humilde.

Sí, es lo que era. 

¿Usted es de los que lloran?

Mucho. Soy muy llorón. Con cualquier cosa que sale en la tele ya estoy llorando. Lloro por todo. Me emociono mucho.

Es intenso.

Sí, la verdad es que sí. Soy intenso, así como profundo para sentir. Para lo bueno y para lo malo. Y he tenido épocas… El disco anterior era mucho más oscuro.

¿Le pasó algo?

No. La vida [se ríe]. Las cosas de la vida. Usted sabe.

No, no sé.

No le voy a hablar de cosas concretas, pero sí de que hay escalones que intentas subir y a lo mejor te cuestan más o no llegas donde quisieras.

¿Ha cambiado de escalera?

Ahora voy cuesta abajo y en monopatín [carcajada]. Antes iba cuesta arriba [se ríe].

Hablamos de una mujer, fijo.

No solo hablo de una mujer. Porque si tú estás en un punto de madurez medianamente aceptable, uno sabe llevar un poquito mejor las cosas. Cuando eres más joven, estas cosas te vuelven más loco. 

¿Cuál sería su estribillo vital?

No dejes de soñar. 


Le han propuesto hacer ‘Jesucristo Superstar’.

Me propusieron hacer una película en EEUU haciendo de Jesucristo. Hace años. Y dije que no.

Las señoras aún le dicen por la calle: “¡Ay, te pareces al Señor!”.

Sí [se ríe]. Me tocan la cara, sí, y me besan. 

¿También ha pasado un calvario?

Alguno hemos pasado. 

Después de 13 años, aún le llaman “triunfito”.

No es que me importe, es que me da… Qué pereza. Pero no porque me llamen así, sino porque me juzguen. Es como: “No me has escuchado nunca porque te parece que viniendo de ahí no puedo tener credibilidad. Pero es que encima vienes y me lo dices” [silencio]. “Vete al carajo” [se ríe].

¿Se ha hartado de responder con buena cara?

No. Me aburre. 

“Sí, es verdad, yo fui de ‘OT’, ¿qué te molesta?”, canta en su último disco. “Si no te gusta, a otra cosa, mariposa”.

Me quedé a gusto [se ríe]. No me avergüenzo de ningún paso dado. 

¿De ninguno?

De ninguno. Hice lo que creía conveniente en cada momento. Ahora a lo mejor no lo hubiera hecho, pero en aquel momento no tenía otra escapatoria. 

¿Lo más increíble que le ha pasado?

Es que ha sido todo tan increíble... Yo me sorprendo mucho de las cosas. 

Una señora de 80 años le pidió que le firmara un póster para ponerlo en la cabecera de la cama.

Eso para empezar [sonríe]. Haber tocado en sitios tan grandes, tan diferentes. Ayer comí por segunda vez con Jesús Quintero en plan colegas. 

¿Qué es lo más raro que le han regalado?

Me regalaron una vez un cuaderno de poemas que eran como eróticos. Cincuenta sombras de Grey se quedaba corto. 

¿Cómo se mantienen los pies en el suelo?

Dándole normalidad a las cosas. No voy pensando por ahí que soy la hostia.   

Habrá tenido sus altibajos.

Sí, he tenido mis altibajos. Porque he tenido que adaptarme a todo esto. Pero creo que todo tiene que ser más natural: tú me pones el aire acondicionado y yo canto.

Sin más.

Tú me arreglas la vida a mí y yo te arreglo según qué momento a ti. Aparte, a mí me cansa ser artista. Cuando me bajo del escenario, como decía el de Los Secretos, no sé si me vuelvo tan vulgar, pero sí una persona normal. 

¿Tareas pendientes?

Creo que me quedan las mejores canciones por hacer. 

Es autoexigente.

Mucho, mucho, mucho. Qué cansado es eso [se ríe]. No llega uno a disfrutar de lo que ya ha hecho. 

Pues sí que tiene un poco de Jesucristo.

[Se ríe]. Así es. 

Se fustiga.

[Responde riendo] Por el camino del calvario. 


“Abrir el corazón siempre nos sale caro”, canta. 

Sí.

¿Le ha salido caro a usted?

Pues a veces sí. Pero es necesario. El amor no puede venir de puntillas. El amor, como decía Pablo Neruda, te derriba la puerta. No llama. 

¿Usted tiene la puerta derribada? 

No la tengo derribada, la tengo abiertecita. De hecho, la encajo cuando hay que encajarla [se ríe]. 

¿Ha tenido tantos desamores como canta? 

He tenido los suficientes. Es que yo me he enamorado y me he desenamorado de pequeñito siempre mucho. 

¿Es muy enamoradizo? 

Era muy enamoradizo. Y, además, como era muy tímido, idealizaba todos esos amores.

Amores románticos. 

Totalmente románticos. Yo estuve tres años yendo a una zona de la playa que no era la mía, a no sé cuántos kilómetros de donde yo vivía, para ver a una piba que me gustaba. Y no me atrevía a decirle nada.   

¿Nunca le dijo nada? 

Se lo dije. Pasado el tiempo se lo dije, y me costó la vida. 

¿Le correspondió? 

[Mueve la cabeza de lado a lado]. La vi pasado el tiempo ya de mayor y me dijo: “No me acuerdo”. “Tú lo que eres es una cabrona” [se ríe]. Mujeres...

Tiene pinta de haber hecho alguna locura importante por amor. 

Alguna, sí, alguna he hecho, sí. 

¿Que se pueda contar? 

No [se ríe].

Ayer mismo, aparecía en internet que ha roto con su novia, se ha casado en secreto y ha tenido un hijo. Todo en el mismo día. 

¿En serio? Yo he visto algún titular de “estoy pensando en casarme” o algo así. 

¿Tiene una vida tan intensa? 

¿Se imagina que hubiera pasado todo eso en una semana? [se ríe] 

¡En un día! 

No puede ser. Intento abstraerme de eso.

¿Cómo se declara un cantautor? 

Siempre me ha gustado conquistar, pero no sé. He sido más conquistado. 

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